En Tomiño, palabreando
¡Qué bien se deslizaba garganta abajo bajo ese porche que del sol nos protegía, trago a trago, ese Lagar os Pedregales frutal y refrescante! Gozaba uno, recién llegado a Tomiño el día de su Festa do Alivio, apresurado aunque ilusionado y gozoso visitante, de la hospitalidad de quienes allí esperaban; esperaba Mané Villa, hijo de Goián, hombre cordial y generoso que engrosó la sección antigua de mi biblioteca con un hermoso facsímil del libro escrito por Cristóbal de las Casas en 1570 , “Vocabulario de las dos lenguas, toscana y castellana”. Mario Guerreiro, “O llanas”, propietario del restaurante Os Pedregales y del vino antedicho de ese nombre, ganador de premios en la cita albariña de Cambados. Un tipo que se hizo a sí mismo desde que a los 14 salió de Galicia a buscarse la vida como albañil por tierras de Castilla y las afueras de España. Más de 40 años, entre otras cosas, asando bacalao para sus clientes. Juan Peixoto, siempre cordial, viverista más conocido de Tomiño y el mundo adelante. Estaba también David Martínez, encargado del local y Alba, una niña de mirada ágil y espíritu despierto que nos hizo el famoso café “al alba”. Me pusieron lo único que rogué; unas sardinas Hijos de Peña entreveradas de cebolla, ningún cabrito como ellos querían; unos callos deliciosos y una carne de cerdo de la casa de sabor insuperable. Tomiño (y Goián) ya es, por ellos, parte del corazón de uno.
Un adiós para Blanca
Se nos fue una colega muy querida y que, por joven, haría sentir a cualquier creyente que acaso Dios no exista; se nos fue Blanca Docampo, “Blanquiña”, para siempre, y dejó a Adriano Rivera, colega también, lleno de su ausencia, aunque para perpetuarla y recordarla dejó a Alexandre, 5 años carne de su carne. Le tocó a ella ese azar temible de la marcha, a esa mujer menuda, discreta, clara en sus ideas, sutil, bienhumorada, a la que conocimos en Atlántico y luego en la TVG, pero más en la calle, en nuestras vidas. Adiós, querida Blanca.
Cordial Antxon Urrusolo
Pero la vida tiene que seguir sin que la alegría baje su guardia y Adriano Rivera, me presentó en Vigo a su cuñado, Antxon Urrusolo, al que conocimos en TVE con Rifi Rafe, Moros y Cristianos... y ahora dirige en la ETB (es eibarrés) Auskalo. Enérgetico, positivo, seguro en sus ideas en un país (el suyo, vasco) en el que una parte quiere cercenarlas, es cordial al pronto este Urrusolo, periodista que trabajó en El Correo en Vizcaya. Y a su mujer, Carmen, gallega y periodista, se la conoció hace más de un cuarto de siglo en El Pueblo Gallego de Vigo.
De catas, si algo comes
Pues alegrémonos, hermanos, de que esta tapería, BB&Come, sita en Condesa Casa Bárcena y patroneada por Tatiana Lago, vaya bien desde el principio. Sigue su activismo y en la noche del lunes volvió a ofrecer a sus clientes una cata de vino, en este caso el Polus de bodegas Loli Casado (que lo presentó junto al enólogo Jesús Astorga), bien acompañado por tapas riojanas como pisto, chistorra y patatas a la riojana. Uno conoce a Lourdes Bragado, distribuidora de este vino que hace poco presentó en este bar el prieto picudo Pardevalles.