Maribel Saint´s
La rubiaza estaba espléndida con ese vestido sesentero de gasa en rojo maravilloso y qué escote, palabra de honor. En las Siete Torres de Vigo estuvimos sesenta o setenta ciudadanos otro año más celebrando la llegada del Santísimo Maribelazo, o sea el santo de Maribel R. Collazo, largamente vinculada por cosas del amor con el abogado Nemesio Barxa. Allí cada mesa tenía nombre de monasterio y a uno le tocó el de Poio pero por los alrededores andaban los de Oseira, Armenteira... aunque nada se pareciera el comedor de techo acristalado y con vistas a la ría a un refectorio monástico. Antes tuvimos un tentempié al aire libre y sobre el lago, si no de lo cisnes, parecido, y cuando las estrellas empezaron a caer sigilosas subimos a nuestras monasteriales mesas. Allí estaban, citando sólo a hombres porque ya estamos hartos de la discriminación positiva femenina, varones como Alberto Casal, Cesáreo Novoa, Carlos Veiga, Luis Ascarza, Alfonso Paz Andrade, Pedro Piñeiro, Boro Barreras, César Cunqueiro, Pepe Bernárdez, Manolo "Trisquel", Javier Monsalve, Santi Castro, Pepin Calaza y otros veinte o treinta de no menor entidad que citar no puedo pero quede claro que había de todo, desde galenos a cónsules, desde bodegueros a jurisconsultos, de modo que allí podríamos haber formado una república independiente con todos sus sectores sociales aunque para mí, para qué voy a mentir, el más preeminente sería el de las bodegas.Huelga decir que la anfitriona se encargó casi hasta de dejarnos bien en casa.
De género femenino
Mañana os contaré el trance místico que viví con los Magaz Brothers en el nuevo Puesto Piloto que inauguraron pero ahora quiero hablaros de una comida gineceica, exclusivamente femenina, que hoy toca en el programa de las fiestas de Bouzas y que va a reunir a 170 mujeres más o menos. Podéis preguntarle sobre ello a damas copartícipes como Margarita Montenegro, Elisa Veiga, María José Eiriz, Marga Freire, Cristina Ruiz, "Chicha" González... pero ya os digo que este encuentro culinario surgió hace 25 o 30 años como reacción a la tradicional cena de patrones de estas fiestas boucenses, en la que siempre dejaron a las "patronas" en casa. Algún grupo femenino insurgente empezó a celebrar una comida netamente femenina y, lo que era un puñado, es ahora multitud. Dicen ellas que son más, más alegres y más guapas y seguro que tienen razón. O sea que en Bouzas hay estos días dos "convivium culinarium" y cada uno con su género,sin mezclarse. Pero en el de ellas, en la Zona Franca, eligen hasta reina.