Del olivo del Paseo de Alfonso con el realce que se merece...
Moi bien, moi bien, moi bien... La señal de tráfico en la confluencia con Poboadores que encanallaba el olivo del Paseo de Alfonso ya no está. Un alma caritativa la tumbó y alguien con sentidiño la retiró discretamente, igual que la papelera y ahora nuestro símbolo está sólo vigilado por el hada de Quessada cabalgando sobre un dragón, que le da un toque mágico.
Ya sólo falta que adecenten la verja como se merece, dado realce a las placas conmemorativas que tiene adosadas, para que el conjunto, con la fuente al otro lado de la calle, que, ¡oh milagro!, sigue funcionando, quede planchado.
...A esperar que pase algo para adoptar medidas in-me-dia-tas
Y mientras tanto sólo unos metros más allá, tirando hacia el infrautilizado kiosco, sigue el guirigay.
Y es que el camarada Calviño, tamagotchi de Tráfico y Multas no se decide a solucionar el lío de carriles que genera la parada del bus ni a poner el destaque necesario a la rotondita adoquinada de la confluencia con Pi y Margall y Falperra, que hace que los coches sigan pasando sobre ella como si tal cosa, sólo notando una leve sacudida por el cambio de pavimento.
Seguro que en cuanto pase algo, anuncia un paquete de medidas in-me-dia-to.
Pues va a ser que se le olvidó rotular algo que tiene gran demanda
No sólo las grandes obras lucen cartelones de la Alcaldía. También las pequeñas y las medianas. Incluso las reparaciones de tres al cuarto y hasta si me apuran, los cambios de bombillas. Y las vallas y los bancos de sentarse.
Pero hasta ahora el afán rotulador no llegó a un servicio que tiene gran demanda y utilizan muchos ciudadanos a diario. Las bolsitas negras destinadas a recoger los excrementos de los perros, que vuelan de los escasos dispensadores existentes.
¿Se lo imaginan?.. Calzarse una para recoger lo que toca y encontrarse con un Alcaldía de Vigo así de grande...