A ver si también le toca algo a las calles paralelas
Disque seica la reforma de Pi y Margall va a ser im-presionante. No hace mucho, alguien asegura haber visto al alcalde caminando por ella -por la calle- como despidiéndose de sus aceras estrechas y desniveladas y anunciándoles la buena nueva del granito de colores...
Pues a ver si con un poco de suerte el derroche llega a los sufridos vecinos de las calles paralelas, porque el tramo entre Dr. Marañón y Menéndez Pelayo o el Camiño de Pazos están que dan pena y caminar por ellos es pura penitencia.
Lo del tráfico es cada día más divertido...
Lo de las direcciones prohibidas a media calle se está convirtiendo en una pesadilla para muchos conductores, que a veces se encuentran circulando a contradios por las cosas de la Concejalía de Tráfico y Multas del camarada Calviño. Tanto en Coia como en Torrecedeira los sobresaltos están a la orden del día y sólo es cuestión de tiempo que se produzca el primer accidente serio.
Como esta ciudad es tan divertida que hay calles donde se corta de golpe la circulación o con distintos límites de velocidad según se vaya de subida o bajada, sólo hace falta que también se esmeren en lo de la potestad sancionadora...
Las víctimas de la guerra de la independencia...
Mañana, si no se produce un milagro y es difícil, siete trabajadores se irán a la calle. Sin comerlo ni beberlo, son las víctimas inocentes de eso que se llaman efectos colaterales de un conflicto entre el Concello y la federación vecinal que es toda una guerra de la independencia.
Y pasado mañana, los políticos seguirán como si tal cosa, con lo suyo asegurado, y el movimiento vecinal funcionando como siempre, aunque con más dificultades. Y ellos, en el paro con la que está cayendo.
No parece muy justo, ¿no?
javiermosquera@farodevigo.es