En la mansión de la Lolo
Desde que soy hombre de buenas costumbres (o sea un candidato al aburrimiento letal) procuro no quedar en fiestas nocturnas para evitar males (o bienes) mayores, de los que tantos años fui gozosa víctima. Así que el domingo me fui a la fiesta que en la atardecida dio Loló Domínguez, la directora general del bar ” A Pita Tola”, que reunió en su mansión del barrio viejo, calle de la Palma o por ahí, a un alegre conjunto de damas en la mejor edad (que no es un conjunto de mujeres de vida alegre) aunque me pidieron que no publicara sus nombres fuera por discreción conyugal u otra. Hombres sólo había dos para aquel ramillete florido de mujeres y, quizás porque uno optó por marchar a medianoche, justo antes de que surgiera cualquier posibilidad de sexo, drogas y rock and roll, no vio más que buena comida, alegría insaciable y cánticos patrióticos galaicos. “La Lolo” nos preparó, tras los entrantes, un pastel de cabracho y una ensalada de salmón marinado y al vivísimo cocinero vigués Emilio Vivas le encargó unos picantones y un tortel de filloas rellenas de verduras y frutos secos. No sé cómo acabaron.
El blues no va en BMW
Alguien dijo que darían que hablar y así ocurrió. El pasado sábado la pequeña sala Contrabajo en la calle Venezuela estaba “petada”. La razón, el concierto de presentación de “The last but one”, un proyecto modesto formado por Bosco, Tate, Marcos y Rebo surgido de letras escritas en servilletas de La Leyenda (cervecería de la calle Venezuela) o en cualquier pedazo de papel que hubiese a mano, en el tren Vigo-Madrid o en el autobús a Mondariz (el Blues no viaja en BMWs). Sin más pretensiones que pasarlo bien con un repertorio formado por temas propios y alguna que otra versión, homenajear a sus admirados Dylan, Waits, Cohen... y a todos esos bluesmen que empapelan la pared del pequeño gran local, la banda hizo bailar allí hasta a los paralíticos. Olé, tú.
María, el arte y Madrid
Y si el domingo marché de una fiesta a medianoche, el lunes quedé a medianoche (cosas del chollo) con Karina Falagan y su hermana María Falagan, la que en Vigo dirigió la sala Ad Hoc cuando se abrió al arte contemporáneo y que hace años vive en Madrid. María, mujer de espléndidos interiores, dirige en el barrio de Salamanca (c/ Villanueva) la galería de arte contemporáneo Metta, de unos 750 metros cuadrados. Y si con Metta estuvo en ferias de Buenos Aires o Lisboa, en los últimos días estuvo por Vigo. ¡Viva María!
Cajas: a ver qué va a pasar
Pues ya os advierto a los que estéis interesados en el polémico tema del futuro del mapa financiero de Galicia y el tema de Caixanova y CaixaGalicia (dos cajas muy gallegas), que mañana, 21, a partir de las 7 de la tarde, tenéis una mesa redonda en la Casa da Cultura Galega (Praza da Princesa). Sé que en ella habrá unos siete ponentes (Xavier Vence, Héctor Santos, Miguel A. Quinteiro...), aunque el protagonista quieren que sea el público con sus preguntas. Ya que para algunos la cosa está tan oscuro, ahí tienen una cita para aclararlo.