Parece que lo de la Red Bull Air Race se puede quedar en el aire...
Hay lío entre Oporto y Lisboa y no precisamente por el pendolino, que la cosa va para muy largo.
Los norteños están cabreados porque Lisboa puso 3,5 millones de euros sobre la mesa y les ha levantado la Red Bull Air Race que el año próximo se desarrollará sobre el Tajo. E incluso se asegura que el compromiso es de 12 millones, para amarrar tres ediciones.
Y claro, como dicen que la Red Bull, considerada la F1 del aire que combina la acrobacia con la velocidad, sólo celebra una prueba por país y lo de Barcelona se mantiene y ya no se puede acercar la de Oporto, a lo mejor lo del globito de Vigo 2010 como sede de una de las pruebas queda también en el aire... Y nunca mejor dicho.
A ver, que el papanoél es de adorno, no para jalarle de las barbas...
Claro, ponen un papanoél grande como un buda grande en la Porta do Sol, donde la cachojaima, y aunque a estas alturas mucho sentido ya no tiene, porque se supone que el santa debe estar ya en sus dominios de Laponia reponiéndose del ajetreo, los críos se le quieren subir a las barbas, que por algo es hinchable. Y los de la vigilancia no hacen más que avisar que eso no se toca, ¡coño! que es sólo para adornar y dar ambiente...
Y los padres y los abuelos entregados se cabrean, porque tal como lo tienen, parece que el muñegote está pidiendo guerra...
Si al menos tuvieran el detalle de variar un poquito los proyectos...
Parece que el 2010 viene movidito, con el anuncio de la reforma de trece calles más. A falta de otras iniciativas, bueno es que sigan cambiando losetas e inaugurándolas.
Pero a ver si se esmeran un poco y cambian el proyecto para darle un toquecito diferenciador, aunque se mantenga lo del granito, porque al final, va a resultar que todas las calles van a ser exactamente iguales.
Y eso es aburridísimo.