Una cerrada ovación y la decisión unánime del Comité de la CEOE de ratificarte en tu cargo como presidente del empresariado español reflejan a la perfección la opinión de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, la cual presido.
Son estos momentos, querido presidente, en los que representas al colectivo empresarial español que, por las no actuaciones del gobierno --en un principio negando la crisis y retrasando la toma de las decisiones para salir de ella después--, ha visto como se han desarmado las sólidas estructuras empresariales que conformaban el tejido económico español.
Por esto más que nunca, presidente, tienes, tenemos, que seguir reclamando los retos que la economía española tiene que afrontar para no retrasar la posible recuperación: el déficit público (no a la subida de impuestos, sí al recorte del gasto público), la modernización del mercado de trabajo, que posibilite instrumentos de flexibilidad y, el difícil acceso a la financiación que no permite realizar proyectos de inversión o para capital circulante necesario para las empresas.
Decías en tu acto del día 2 de diciembre que es imprescindible ajustar el reconocimiento social del empresario al elevado valor de su contribución, generando empleo y riqueza, porque sin emprendedores, capaces de asumir riesgos, no hay empresas, no hay empleo, no hay sostenibilidad social.
Son irrefutables las dificultades que estás enfrentando en tus empresas, y que la crisis económica no han hecho sino recrudecer. Podrían pensar algunos que esto te debilita y te deslegitima, cuando, a nuestros ojos, te dotan de una autoridad moral no sólo deseable sino necesaria en éste momento en que representas, mejor si cabe debido a esas dificultades propias, a los empresarios, que luchan hoy, como tú, contra la adversidad de las circunstancias.
Eres el mejor adalid para nuestra causa, el que mejor comprende nuestra situación, el que mejor puede defender nuestros intereses, el que puede negociar con más contundencia y firmeza ante el Ejecutivo y los sindicatos cuáles son las medidas que necesita el sector privado para volver a la senda de la recuperación.
No en vano considero, y me hago eco del pensar y sentir generalizado entre los empresarios pontevedreses, que para saber lo que es una crisis y para proponer soluciones que nos ayuden a salir de ella, hay que sufrirla. No podemos permitir, como tú mismo dijiste, que los problemas de liquidez que tenemos se conviertan en problemas de solvencia.
Como dicen los navegantes, "El pesimista se queja del viento, el optimista espera a que cambie, el realista ajusta las velas". Cuentas con nuestro apoyo mientras ajustas la velas, presidente, porque, desde nuestra perspectiva, te honra tu decisión de luchar por corregir los errores y superar las dificultades.
Sectores oscuros tratarán de reabrir debates interesados sobre el modelo de la figura que nos debe dirigir a la CEOE. Para nosotros, no hay debate que valga. El líder que queremos, es el líder que votamos, y votamos que fueses tú, un empresario, el que estuviese al frente de la CEOE. Que no quepa duda, el presidente de los empresarios es Gerardo Díaz Ferrán.