Cuando leo o escucho la expresión "curas vascos", repetida hasta la saciedad a lo largo de los últimos días, me quedo en suspenso unos instantes, como si me aturdiera. Y es que me aturdo. Inmediatamente pienso en la gastronomía vasca, en la lengua vasca, en la literatura vasca, el cine vasco, la escultura vasca, el humor vasco… Voy a comer con alguna frecuencia a un restaurante vasco, de modo que conozco relativamente bien esa cocina. Sé que no existe, por ejemplo, el gazpacho vasco, ni la paella vasca ni la fabada asturiana vasca (sería una contradicción). Puedo también diferenciar a una persona que se expresa en castellano de otra que habla en euskera, y seguramente distinguiría una película rodada allí de una rodada en Valladolid. No estoy seguro, en cambio, de ser capaz de diferenciar un chiste vasco de uno catalán (a menos que abunden en los tópicos, pero entonces suelen ser chistes anticatalanes o antivascos). Ahora bien, me ponen un cura vasco al lado de un cura madrileño y me cuesta señalar de dónde es uno y de dónde el otro. Quiere decirse que la especificidad, llevada al extremo, deviene en un enigma.
¿Dónde está, por Dios, la frontera entre un cura vasco y un cura catalán, incluso entre un cura español y uno italiano? No digo que no existan diferencias de matiz, pues no es lo mismo un cura de nombre Alberto que un cura de nombre Ildefonso. Son curas distintos, claro, cada uno de su padre y de su padre, pero se supone que lo que les une (el sacerdocio) es más importante de lo que les separa (el nombre). Nadie, pienso yo, entra en una iglesia obsesionado con confesarse con una cura llamado Alberto.
–Perdón, ¿cuál es su nombre, padre?
–Ildefonso.
–Qué fastidio, otro día más en pecado mortal.
Cuando la gente se quiere confesar, lo que necesita es un cura a secas, no un cura vasco o un cura madrileño, o un cura gaditano, aunque el gaditano sea más gracioso que el madrileño o el vasco. De modo que la expresión "cura vasco" confunde mucho a tirios y a troyanos (a creyentes y a no creyentes). A ver si pone orden la jerarquía (vaticana).