A estas alturas, y consolidada "Máis BNG" como algo más que una corriente interna en el Bloque, se ha convertido en un secreto a voces la probabilidad de que a medio plazo la gente que capitanea ahora Carlos Aymerich acabe por separarse. Todo dependerá de si se acepta o no su pretensión de adelantar la asamblea nacional al mes de septiembre.
No se trata de un plazo elegido al azar: en la cita de la organización se medirían las fuerzas y los equilibrios internos que, por primera vez en muchos años, podrían variar, sobre todo si cuaja una alianza con Os Irmandiños que lidera Xosé Manuel Beiras.
El acuerdo, a pesar de que en términos aritméticos sería positivo para los dos grupos frente a la poderosa UPG, no resultará fácil habida cuenta de los recelos que sienten hacia Aymerich amplios sectores beiristas y el rechazo personal que el histórico líder mantiene hacia el que fue su sucesor, Anxo Quintana.
La fecha de la asamblea, prevista según el reglamento para después de las elecciones municipales, es clave por la cuestión de las listas. Hasta ahora, la UPG que lideran Francisco Rodríguez con el Portavoz Nacional Guilherme Vázquez, tiene el control, y eso es lo que "Máis BNG" quiere cambiar.
negra sombra
Un secreto a voces es también que en el seno del nacionalismo gallego, se está avivando la discusión acerca de los análisis de la situación real, primero, y de sus causas también. Y en el análisis, dentro de la nueva formación frentista, participan de forma destacada y entre otros Anxo Quintana y Teresa Táboas.
En el seno de "Máis BNG" preocupa la actitud de la UPG y la posibilidad de que, por ella, los resultados electorales de 2011 resulten especialmente negativos. Las encuestas que manejan apuntan a la pérdida de Pontevedra, que gobierna Fernández Lores y un bajón notable en Vigo para Santiago Domínguez.
En esa línea, el secretario general del PPdeG, Alfonso Rueda, anunció que su partido sube en las encuestas y sondeos, y aseguró que en sus planes de trabajo contemplan la recuperación de varias grandes alcaldías y de las dos diputaciones provinciales presididas por el PSdeG en coalición con el Bloque.
non totus tuus
El problema, y es también un secreto a voces, en la estrategia de "Máis BNG" es presentar la ruptura, si se produce, de forma que se evite que la opinión pública, nacionalista o no, la identifique con luchas internas por el poder. Y ahí discreparían Aymerich y Anxo Quintana.
El primero estaría por la adopción de una línea de perfil bajo, tratando de evitar excesivas tensiones internas que pudiesen agravar la situación y confundir a la opinión pública. Quintana en cambio creería que si llega la escisión, antes habría que explicarla muy bien de forma que se entienda "bien" por todos.
Entre los potenciales aliados de la nueva formación no se comparte tampoco plenamente la idea de una separación inevitable, aún en el caso de que la UPG de Paco Rodríguez se resista a anticipar la asamblea nacional. Aunque, y eso también es un secreto a voces, quienes tal cosa plantean son muy minoritarios.
más perdiz
Otro secreto a voces, y en el asunto de las cajas son ya muchos, es el que se refiere a la crispación laboral con Núñez Feijóo y con las direcciones de la CIG, UGT y CC OO.
Muchos trabajadores acusan al presidente de la Xunta de "marear en exceso la perdiz" y a los sindicatos de "hacer política en vez de defender los intereses de los empleados".