Pues la verdad es que no le falta razón, al menos a primera vista, al Portavoz parlamentario del PPdeG, cuando apela al realismo para rechazar, en principio, los intentos de la oposición para rehacerle los Presupuestos a la Xunta. Y es que pretender, como pretenden BNG y PSOE, trasladar quinientos y pico de millones -de euros- de unas partidas a otras es, en el decir coloquial, demasié.
Conste que no le quedaba otra, por pura coherencia, a la izquierda gallega que intentarlo. En los últimos tres meses, acoge cada decisión del señor Feijóo sobre el ahorro como un ataque directo a lo que llama política social -aunque, cuando el bipartito, no toda fue como para tirar cohetes, especialmente la del PSOE-, y por tanto tiene lógica que en las cuentas generales quiera llevar a ese capítulo un montón de dinero. Pero como ya dijo el refrán, contra el vicio de pedir está la virtud de no dar, y eso es, precisamente, lo que ha dicho el PP: que no.
El rifirrafe se produjo ayer, cuanto se abrió el plazo para presentar enmiendas parciales a los Presupuestos y los Grupos se pusieron a ello. Es costumbre que -salvo acuerdos puntuales- sólo lo haga la oposición, y a cientos, pero esta vez también se apuntó el PPdeG, y además para reparar errores en el área de lo social -entre ellos el de las pensiones no contributivas- lo que habría de calmar la fiebre correctora de sus rivales. Pero quiá.
Y tampoco eso ha de sorprender: en realidad forma parte del juego. Un juego en el que unos presentan sus Presupuestos y los demás -quienes quiera que sean ellos- lo rechazan en su totalidad sin más para, después, pasar al capítulo de esas enmiendas parciales con el objetivo de ver si alguna cuela y, si no, acusar a la mayoría de aplicar el rodillo. Y así año tras año en algo que aburriría a las ovejas, pero que no produce ese efecto en sus señorías.
Algunos analistas han dicho que en el proceso para 2010 hay diferencias con otros y citan lo de que el PP proponga una rebaja del tres por ciento para algunos sueldos públicos. Desde el BNG se recordó la frase futbolera de don Jorge Valdano y se aludió a que la mayoría sólo pretende "el factor escénico": y puede, pero en lo ejemplarizante, algo es algo.
Lo del PSOE fue peor, pero es que resulta más difícil. Su portavoz pidió explicaciones de por qué un tres, y no un cinco en la rebaja, pero juega a la contra. Al fin y al cabo, su gobierno nunca ha dado razón de las fronteras en que fija ampliaciones de subsidios, verbigratia, y, eso facilita la réplica.
¿O no...?