farodevigo.es » Opinión
 Noticia anterior   Noticia siguiente 
Áspero y Sentimental

Retrete de caballeros

Jose Luis Alvite

 23:50  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

Es obvio que las mujeres han conquistado ámbitos de la vida profesional que antes les estaban vedados y que su presencia es ahora relevante en los foros políticos y en los entramados profesionales. Aunque todavía no han alcanzado las cotas de poder y representatividad que en justicia les corresponden, su peso no ha hecho más que crecer en los últimos años y sus expectativas de sentirse realizadas son ahora mayores que nunca. Es de suponer que cuando alcancen los niveles máximos de presencia proporcional en las actividades profesionales y en la vida pública, proclamarán con el mismo entusiasmo reivindicativo la conveniencia de que se juzgue su capacidad y sus servicios con la misma objetiva severidad con la que se sopesa la valía de los hombres, y que, llegado el momento del veredicto, nadie pretenda el amparo de la inmunidad “de género” en nombre de su condición femenina, como sucede ahora cuando, con motivo de cualquier censura, algunas ministras del Gobierno consideran que la menor crítica a su actuación constituye un deleznable y explícito rebrote del maldito y ominoso machismo. Por otra parte, cabe esperar que las feministas reclamen sus cuotas de participación en esferas de la vida laboral en las que hasta el momento las mujeres permanecen prácticamente inéditas. Es bueno que hayan copado los puestos más luminosos y estelares en los telediarios, los programas matutinos de televisión y buena parte de la franja vespertina de los medios audiovisuales, pero no estaría de más que se empleasen con el mismo entusiasmo laboral en la conquista de ámbitos productivos hasta ahora desempeñados por el hombre casi de manera exclusiva. La legítima e histórica revolución quedaría incompleta si por desentenderse a última hora de su pasión reivindicativa, las redentoras feministas prescindiesen de exigir lo derechos de la mujer hasta promocionarla en los andamios, en las minas de carbón y en la costera del bonito, con lo que además de destacar proporcionalmente en la televisión, en la política o en la judicatura, las mujeres obtendrían sus propias cuotas en el peligro de los empleos más penosos y en las trágicas noticias de los accidentes laborales. Con la misma actitud democrática con la que aceptaron la legitimidad de la promoción femenina en los niveles mejor remunerados del entramado empresarial y en las esferas más confortables de la vida pública, los hombres estarían sin duda dispuestos a cederles a las mujeres la mitad del espacio que ellos ocupan con tanta y tan trágica frecuencia en las esquelas de los periódicos por culpa de un naufragio en Fisterra, de un traspiés en la facha de un rascacielos o de una explosión de grisú cien metros por debajo del suelo. A no ser que la feministas consideren que los trabajos penosos no son una conquista, sino una condena, y consideren a la mujer por encima o al margen de cualquier servidumbre que lleve aparejado un peligro que exceda del riesgo de recibir un dulce y venial azote de la crítica por una mala tarde durante la presentación de un programa de banalidades en la sobremesa de “Antena 3” o “Tele 5”, donde, por cierto, no estaría de más que las feministas proclamasen la necesidad de establecer cuotas de presentadoras feas para demostrarnos de manera incontestable que la belleza no prima entre ellas sobre el talento. La ambición del feminismo radical no conoce límites y algunos de sus sectores extreman sus filtros hasta el punto de abominar de la belleza femenina por considerar que distorsiona la competitividad, interviene en detrimento de la auténtica valía profesional y constituye una burda y gratuita concesión a la insaciable y brutal lubricidad del viejo y deleznable machismo. No conformes con afianzar las merecidas conquistas profesionales, sociales y políticas de las mujeres, las feministas radicales no disimulan que lo que late en el fondo de su doctrina es la idea de hostigar al hombre hasta reducirlo a un simple bicho cuyo único interés radicaría en su decreciente utilidad reproductiva. ¿Actúan esas feministas guiadas por la nobleza del sentido común? ¿Lo hacen acaso impulsadas por un odio inveterado hacia lo masculino? ¿Pretenden, como dicen, privar a los hombres de un poder a todas luces desproporcionado e injusto, o, lisa y llanamente, esa es solo la apariencia de una íntima inquietud en la que el objetivo inconfesable no es otro que el de quitarnos al mismo tiempo la autoestima, el empleo y la novia? En defensa de mis convicciones no me importa chocar de frente con el feminismo más radical. Personalmente he encontrado en muchas de sus representantes una agresividad coloquial que podría considerarse típicamente masculina. La verdad es que me traen sin cuidado sus críticas, entre otras razones, porque por su aspecto y por su agresividad siempre he tenido la impresión de que si ellas y yo llegásemos a las manos, lo nuestro sería una de esas acaloradas disputas que por lo general se resuelven “de hombre a hombre”. Sinceramente, me traen sin cuidado su excomunión y sus pancartas; lo que de verdad me tiene preocupado es la posibilidad nada remota de toparme cualquier noche con alguna de ellas meando de pie a mi lado en el retrete de caballeros.
jose.luis.alvite@telefonica.net

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
  Encuestas de actualidad
¿Considera que debe ampliarse la dotación judicial en Vigo para evitar los atascos de sentencias?
  Sí
  No
Votar »
 
RESULTADOS ACTUALES
90%
No 10%
   
¿Debe compensar el Concello al pequeño comercio afectado por las obras de humanización?
  Sí
  No
Votar »
 
RESULTADOS ACTUALES
50%
No 50%
 
Ver más encuestas »
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  FARO DE VIGO |  LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES |  CLUB FARO DE VIGO     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
farodevigo.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de farodevigo.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad 2009