En la casa de Villaza
Yo saqué a bailar a la más guapa, aunque ella se empeñaba en decir que había tenido tiempos mejores. "Pues si a los 88, Cloltilde Gonda, te mueves con ese salero ¿qué no bailarías con la mitad de años?", le dije yo mientras se oía "Con un sorbito de champán" de Los Brincos. Fue el sábado y estábamos en Villaza-Gondomar en la fiesta que daban su hija Pilar Moreira Gonda y su partenaire, Virgilio G. Barbeitos, ex seleccionador nacional de atletismo, por una doble razón: ella pasa a depender del Estado de Bienestar y con su galán fisioterapeuta (que, por cierto, os habrá dado masajes a unas cuantas de vosotras y encima os habrá cobrado) cumple medio siglo de resistencia conyugal, ya abuelos.Ya te digo. Era una noche hermosa, estrellada, desde el porche se veía sembrado de luces el valle de Villaza y allí había invitados por decenas, desde la hermana María Moreira (no monja, diseñadora) hasta Rosa María Rodríguez o Carmen Adellá (mujeres de mucho juicio, por cierto), Mary Carmen Copena, Kika Fraiz, Cuqui Dainul... o varones como Juan Carlos Polledo, Manolo Pérez, Amador Montenegro, Quique Acuña, Víctor Toca, Daniel Liste, Emilio Montenegro, Estanis Durán, Manolo Padrón, los Mouriño... todos con su historia. El catering de El Canario se lució mandando allí dos vehículos que pronto montaron su cocina de campaña y nos hicieron gozar con sus delicadezas culinarias. Y se bailó hasta que, quedando siete u ocho, alguien de ellos dijo: "Camarero ¿me pone la última tequila?" Y alguien le respondió: "Cariño, esto no es un bar sino una casa, yo soy la dueña y no un camarero y la tequila os la bebisteis toda".
Café K al habla
Entre mis conocidos hubo de todo en vacaciones: sé quienes hicieron una escapada al Tíbet, quienes como cinéfilos se fueron a Strómboli para imaginar a Rosellini rodando con Ingmar Bergman... Otra amiga, Carmen Sampedro, tuvo este año un entorno vacacional más doméstico, con un escapada a Barcelona y una minigira por una Galicia que, como los buenos libros, siempre tiene más cosas que descubrir o contar, sobre todo con imaginación. Imaginación es algo que utilizan los de ese grupo Café K que ella coordina (tfno 986 482052), donde se reúnen para aprender a escribir historias y que este mes ya recibe e informa a todos los que estéis interesados en los talleres de escritura creativa.
De Vigo a Zamora
Más de una vez escribí sobre Tapas Areal, esa tapería viguesa de los hermanos Areal Gregores que tiene fiel y nutrida clientela por la viguesa calle México. Hubo reinauguración del local, remozado y mejorado y allí estuve con la distribuidora de vinos Lourdes Bragado y el pintor (y cocinero, músico, etc.) Tucho Souto, que parece que tiene "o formiguillo no corpo" porque anda en todo. Sigo aplaudiendo la profesionalidad de este local que el público avala y que es capaz de hacerte en menos que canta un gallo desde una tortilla de patata a un revuelto de erizo con tetilla. Tucho, que no falló en la Festa do Viño do Condado, me contó sobre la "arrozada" con lubrigante de Aldán que había cocinado en su pueblo de Zamora, a la orilla del Duero pero con agua salada llevada de la ría de Vigo, además de almejas de A Guía y albariño de Bodegas Cotoredondo. Hizo patria porque allí convocaron a la bodeguera riojana Loli Casado, al del de Ribera del Duero Carlos Pozo (bodegas Arroyo) y al de Toro Ramón Ramos, que dieron vivas a Galicia por sus poderes