Nunca tal diseño posculinario como el que logra el periodista Alberto Barciela -ex director del gabinete de Comunicación de la Xunta y de Presidencia con Fraga, director de Relaciones Externas de TVG más tarde pero antes que nada ser afable y amigable- con los caparazones del camarón, degustadas sus carnes, sobre el plato. Los va situando a medida que come, como un tic inconsciente, en circunferencias concéntricas de perfecto trazado, dibujando así como un círculo camarónico vicioso, una arquitectura esférica de residuos culinarios sobre loza. De casta le viene al galgo porque creció entre fogones: su padre, Pucho Barciela, tuvo legendario y casi inmemorial restaurante en Redondela. Comimos anteayer en el Manolo de A Guía que tutelan ahora Álvaro y Pilu, compartiendo mesa con el silencioso fotógrafo Carlos Rodríguez y dándole femenil rango Alicia Huidobro, periodista santiaguesa con empresa de comunicación ahora en Madrid y antes jefa de Prensa en Turismo de la Xunta, Paradores Nacionales... Comimos allí bajo la parra, digo, una sabrosa ventresca de bonito y unos chipirones encebollados sin duda irrenunciables, aparte de otras exquisitas menudencias de la ría. Muy cerca de donde Miguel "Mandareco" de Kiriko hacía otro tanto. Y, cada uno para sí, dimos gracias a Dios por el alimento recibido, crustáceos incluidos, y, sobre todo, por tan cálido encuentro.
De olívicas tertulias
Pasan los años, paseamos por las calles de Vigo, observamos aquí y allá a la gente que anima sus bares u otros espacios hosteleros y siempre viene algo a la memoria como un reto: falta por hacer un inventario animado de sus lugares de tertulia. Las hay de aperitivo, de café o de atardecida, estrictas en el compromiso del encuentro o más informales y aleatorias, las hay de taberna, cafetería o chiringuito pero, entre ellas, seguro que está la que hace años se detecta en el hotel Ciudad de Vigo a horas que me callo por respetar su reserva. Uno cree ver allí a gente de crédito olívico sobrado como Juan Mosquera, Lalo Fábregas, Felipe Bárcena, Lalo Yáñez, Honorato Fernández Feijóo... y otros tantos solventes tertulianos, todos veteranos inquilinos de esta urbe con ricas biografías e informado verbo, viejos oteadores de la misma con mirada aventajada sobre el paisaje de su historia. Hoy hablo de esa tertulia, por ejemplo.
Del Museo del Mar
Hablo por teléfono con mi amigo artista Xabier Magalhaes, que anda de vacaciones en San Cibrao-Cervo, allá por la Mariña lucense donde nació la madre de su doña, Celina González.. Me cuenta que esa réplica del barco HMS Eagle que llegará al Museo del Mar, en el que Darwin viajó y redondeó su teoría de la evolución, lo está construyendo allí un familiar de su Celina, carpintero de ribera de nombre Francisco Fra.
Un Vigo fantástico.
Imaginando historias, mezclando elementos para un Vigo imaginario, el vigués Carlos Leiro envió este fotomontaje al foro de fotografía de Internet Fotocommunity por ver si salía seleccionado. Hizo salir de su emplazamiento en el Paseo de Alfonso al dragón de Quesada con su jinete -si es que es tal animal mitológico el que representa- para hacerlo planear sobre el puente de Rande. He ahí el resultado.