Con el llamado “curso político” reabierto, lo que era un secreto a voces se ha convertido ya en una evidencia, sobre todo tras unas declaraciones de Mariano Rajoy. Y casi nadie discute ya que hay, en el PP, posturas distintas sobre la conveniencia de reformar el Estatuto de Galicia y, en general, acerca de la utilidad de la llamada línea galleguista del Partido...
En esa línea se ha querido ver en lo dicho por Rajoy algo distinto a la posición del presidente de la Xunta. Núñez Feijóo, sobre este tema, señaló la utilidad de esperar a la sentencia que se supone próxima, del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán, lo que le ganó las críticas de la oposición, y en especial del líder socialista Manuel Pachi Vázquez.
Es un secreto a voces que las diferencias no suponen enfrentamientos. Los galleguistas del PP, que se identificaban antaño -aunque de forma no siempre exacta- con el llamado sector de la boina, son hoy minoría en el Partido y casi todos apoyaron a Alberto Núñez en el procceso de sucesión de Fraga, incluso frente a su antiguo referente, el fallecido José Cuiña.
Dentro del PP, hay quien cree que esa espera a la sentencia del TC podría suponer que la reforma estatutaria se retrasará aún más a causa del Reglamento del Congreso, que crea una lista de espera para estas iniciativas. Y eso perdudicaría los intereses gallegos, sobre todo en temas de financiación.
EL LÁTIGO
Pero ésa no sería la única discrepancia interna, por más que relativamente leve, en el PPdeG. No hay tampoco unanimidad al analizar parte de la tarea del portavz del Partido, Antonio Rodríguez Miranda, que algunos creen “extrema, demasiado parecida a la que emplea el PSOE”-
El último caso, por ahora, se refiere a las críticas de Miranda al secretario de Organización socialista, Pablo García, por el asunto -denominado “caso Muxía” porque involucra al alcalde de esa villa de una autoproclamada “agente electoral” al servicio del Pesoe, pero pagada con fondos públicos de la Xunta..
Miranda acusa a Pablo García, dirigente de Unións Agrarias -sindicato al que se le dio la ayuda desviada, y al que pertenece también aquel alcalde, de haber actuado en favor de los intereses electorales socialistas y en pago, Manuel Vázquez lo habría designado como su número tres. Pero es un hecho que el nombramiento se cerró en Madrid tras una entrevista con José Blanco.
MONEY, MONEY
Un secreto a voces es también el creciente malestar en el mundo de los municipios como consecuencia de la previsión a la baja que el Gobierno central hace de sus ingresos. En 2009 el nivel fue aceptable, pero el próximo ejercicio el bajón resultará muy acusado, según conformó el presidente de la FEMP, Pedro Castro.
En términos gallegos, desde la FEGAMP y los alcaldes de las grandes ciudades, todos ellos del PSOE plantearán a la titular de Facenda, Mar Fernández, la necesidad de un aumento del Fondo, a pesar de la situación y de la convicción de la conselleira de que es necesario que todos asuman principios de estricta austeridad..
Lo que no está decidido aún es si la Xunta aumentará la presión fisscal en Galicia a pesar del comprmiso de Núñez Feijóo de rebajarla. La profundidad de la crisis y su extensión en el tiempo han obligado a replantear algunos esquemas, y la presión de la ministra Elena Salgado de exigir el pago de deudas.
LA DIAGONAL
Y ojo a las Cajas. Se insiste en una fusión diagonal Galicia-Madrid-Valencia, como contrapoder financiero.