A. Fernández, en A Guarda
Y, si la risa llega a Gondomar, el Centro Cultural A Guarda aprovecha que se celebra la fiesta de Santa Tecla para organizar una exposición del pintor tomiñense y goianés Antonio Fernández. No es la magna exposición que aún se espera de este realista ejemplar pero tenéis allí una muestra significativa, con 40 obras de colecciones privadas sin que falten, para darle más calor humano, sus caballetes, 28 de sus pinceles, la paleta... Os va a encantar la capacidad de transmisión de A. Fernández.
Farolas y farolillos
Se me queja algún vecino de Urzáiz, que dice representar a muchos, de la paulatina sustitución de aquellas hermosas farolas fernandinas por otras de diseño muy moderno pero que pierden empaque y compostura respecto a las anteriores. ¡Es que poco a poco van sustituyendo y ya llegan, ya están en el tramo Vía Norte Llorones!, me dice Lita compungida. ¡Qué pena!
De Peláez y Bartolomé
¿Y Baiona? Pues está celebrando el II ciclo de conferencias sobre el Centenario de la Guerra de la Independencia y tengo yo dos amigos puestos allí para dar esplendor a tales materias. Si la semana pasada intervino José María Peláez ("Desafíos, encuentros y duelos de honor", “Héroes en el olvido”) para hablar de "Laureles y miserias de la victoria", esta semana quien salió ante el público fue Fernando Bartolomé ("Matar a un rey" "Disuelta en humo"...) que habló al respetable de "Goya, príncipe del estrago". Les debo una cena a estos dos amigos, tras haber cumplido ellos.
Africanas en Samil
Hoy no os hablo de comer aunque mañana cenaré en Lisboa, pasado en Casablanca, luego en Agadir... Y ya que hablo de África quiero hacerme eco de lo que piensa Fina, una mujer combativa: no puede comprender que la policía reprima en las playas, por cuestión de higiene o lo que sea, el trabajo de las africanas haciendo esas populares trencitas. Haced la vista gorda, polis, que comen sus hijos de ello.