De patriotismo gastrosófico
Todo el respeto a los grandes supermercados pero a mí me gustan esas plazas de abastos llenas de señoras estupendas que te atienden y dicen “filliño, leva isto”, como ésta del Progreso en la que el sábado estuve saludando a Lila. Puede que uno no sea un patriotra gallego de esos de discurso flamígero porque prefiera un patriotismo gastrosófico: mientras escribo esto en casa, estoy dando cuenta como tentenpié de mediodía de unas rajas de tetilla “da terra” que traje de Lila y Charo, mis charcuteras en la viguesa plaza do Progreso, que mojo en el gaznate con ese ribeira sacra Regina Viarum Expresión que Horacio Gómez laborea en ese mirador espectacular al Cañón del Sil. En la cocina esperan chorizos y un tocino entreverado de porco celta, el Porco Landrán de Fonsagrada que allá cría Pablo Valledor, a quien conocí en Vigo. ¿No es acaso galaico patriotismo?
Una noche no da para tanto
Y es que el sábado lo empecé con el gusto a tetilla pero lo acabé a horas de madrugada haciendo honor al producto nacional de Escocia. Me cité con Carlos Leiro en la actuación de Cómplices, en el Salón Regio del Círculo Mercantil, en donde conocí al vicepresidente, Ignacio Pérez Amoedo, y al gerente, José María Otero, dos tipos agradables que si tienen tanta voluntad de mejora de la entrañable entidad como sobrados van de altura, lo tienen chupado. Y eso parece. No llegamos al concierto de Miguel Costas, que presentó en La Fábrica de Chocolate su disco “Condenados a Costas”, pero enfrente teníamos el Anghara (Churruca), que celebraba su 9º aniversario. Tras la barra, rodeado de bellas señoritas, Carlos Malleiro, a quien vimos crecer ya desde la noche de los tiempos y de la movida en su otro local, el Anghara del barrio viejo en el que ahora•tiene al frente a su hijo Alberto. Dos generaciones Anghara. Muy buen ambiente en su local, en donde vi a gente de bien como Nico Pastoriza “Ectoplasma”y Luis Santamarina, aquel “Donna Sangre” que tocaba la batería en Aerolíneas Federales en los 80. Ya a la altura del tercer güisqui intenté llegar a la actuación de Alberto Conde en el Xacarajazz. Demasiado tarde. Una noche no da para tanto.
Barrio viejo en el centón
Nunca podría imaginar que iba a estar en un Jurado de Patchwork, eso que en España se le llama almazuela o cendón y en Galicia, desde ahora, centón. A lo que voy es que el próximo 29 se inicia en el centro comercial A Laxe la exposición de centón que, con imágenes de nuestro barrio viejo como motivo, van a reunir más de 30 trabajos concursantes de toda España. Estuve con las organizadoras Auri Costas y María José del Mar en la casa de ésta en Pobladores y quedé sorprendido del inmenso trabajo que hay tras cada tapiz y el arte implícito: algunos, cientos de horas. ¿Quién ganará? A Vigo vendrán a “patchworkistas” catalanas, andaluzas.