MIRA VIGO

10.06.2008 | 00:00
Ciudadanos Antes, la nómina de ciudadanos de Vigo era monotemática y monocromática, pero los últimos tiempos han ido convirtiendo la ciudad en un encuentro de culturas que bueno es que se enriquezcan entre ellas. Ciudadano de Vigo es, por ejemplo, el senegalés Ibrahima Niang, entre cuyos trabajos está ese museo de la cultura africana con el que recorre Galicia, y entre cuyos logros de integración ese verbo fluido en español y ya casi en gallego que exhibe. Con él, con una cora o arpa africana./ Áfrika L. Ciudadanos Antes, la nómina de ciudadanos de Vigo era monotemática y monocromática, pero los últimos tiempos han ido convirtiendo la ciudad en un encuentro de culturas que bueno es que se enriquezcan entre ellas. Ciudadano de Vigo es, por ejemplo, el senegalés Ibrahima Niang, entre cuyos trabajos está ese museo de la cultura africana con el que recorre Galicia, y entre cuyos logros de integración ese verbo fluido en español y ya casi en gallego que exhibe. Con él, con una cora o arpa africana./ Áfrika L.

Fernando Franco

Cena del tango: escena 1
Tuvo que utilizar el alcalde, Abel Caballero (desde ahora en adelante, Abel el Caballero), toda su mano izquierda para driblar con éxito, el sábado noche, la artística acometida teatral de la viguesa Mavita Quintanilla, reencarnada en Sarita Montiel cantándole con pasional denuedo "Es mi hombre". Estábamos en la cena de los tangos que, como cada año hace muchos, se hizo en el hotel Tres Luces para 110 personas, la décima parte de los que abarrotaron tres horas antes el teatro Caixanova en el homenaje a Gardel que organizan Antonio Mínguez y Rosa Moreira. A los postres de esa cena distendida y amical (hay que felicitar a la directora del hotel, Beatriz González, porque fue intachable el servicio y en su punto el menú) es tradición que algunos de los presentes liberen su ego inhibido de artista. Mavita, moviendo el chal y el pitillo a modo de puro saritísimo, acabó sentándose en las rodillas del alcalde tras mesarle suavemente los cabellos mientras le cantaba "Es mi hombre". Maestro en el quiebro del toro revoltoso, supo el alguacil mayor capear el temporal con ovación y llevarse quizás, en la montera, algún voto más del respetable.

Cena del tango: escena 2
Pero es que antes, el catedrático de Química y Valedor do Cidadán, Luis Espada, no sólo mostró su versatilidad cantando con varonil brío y "a capella" la ranchera "Mi viejo amor "y después el tango gardeliano "Tus ojos se cerraron", sino que se irguió con juvenil donosura de un funesto tropezón que acabó en caída ante la audiencia. "Si cayó el Rey y cayó Fidel -se le oyó decir a Antonio Mínguez- puede caer también Espada". Le siguió en el escenario el médico Julio Estévez, como siempre laureado en buen humor, que nos hizo una disquisición de alto fuste aunque no sepa uno exactamente sobre qué por la heterogeneidad de los conceptos vertidos. Medió Lalo Vázquez Gil, cronista oficial de esta villa de Vigo, que nos introdujo con tal apostura y verbo tan sentido en el Romancero Gitano que Lorca, de haberlo oído, lo hubiera llevado como recitador suyo por los pueblos de la España toda. Y remató Jesús Sueiro, presidente de la Sociedad Filarmónica, que en vez de traer su zanfona puso su voz a una sentida pieza de la tradición gallega.

De alcohólicos anónimos
Y que me llama una joven vieja amiga de parte de Alcohólicos Anónimos, donde ella está asumiendo su problema con éxito para reemprender el cambio necesario. Y es que hoy se celebra el 73 aniversario de Alcohólicos Anónimos y gente del grupo que se reúne en García Barbón, 90-5º, va a estar allí de 10 de la mañana a 9 de la noche para poner su palabra, su experiencia, su lucha y su esperanza al servicio de quienes, teniendo un situación similar, queráis acercaros por allí. Contar la historia personal es una parte del proceso de rehabilitación, me dice mi amiga, que está en ese trance de asumir la palabra alcohólica en su vida, requisito primero para ganarle la partida a las malas jugadas del pasado.

Y el mensaje de Silo
Puedo prometer y prometo que no tengo idea de quién es Silo -aunque leo que es reconocido como una de las principales referencias en la lucha por el cambio personal y social mediante la No-Violencia- ni cuál es su mensaje pero sí puedo decir que mañana miércoles, a las siete y media y en el Centro Cívico del Casco Vello (Oliva, 12), se presenta el libro "El mensaje de Silo" y lo hace Ernesto H. de Casas, supongo que de la comunidad que lleva ese nombre. Me dicen que habla del sentido de la vida, de la coherencia, de la renovación espiritual, del rechazo de la violencia... Habrá un vídeo del autor, Mario Luis Rodríguez Cobos, "Silo", fundador del Movimiento Humanista.

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