Dorada madurez

22.08.2016 | 02:04
Ruth Beitia, tras superar el 1.97. // Sebastiao Moreira

Ruth Beitia pasará a la historia del atletismo español al conseguir el primer oro femenino español de toda su historia. Carmen Valero consiguió en Montreal ser la primera olímpica española, María Vasco en Sídney logró la primera medalla y ahora Beitia escribe una nueva página, de oro, en la historia del atletismo femenino español. Hasta Río acumulaba 13 medallas internacionales pero le faltaba un oro en un Campeonato del Mundo o JJ.OO. Lo consiguió por oficio. Cuatro fueron las atletas que saltaron 1.97 pero solo ella lo hizo llevando un concurso limpio de nulos. Desde el año 1936 no se producía el hecho de ver a todas las medallistas en la misma altura.

La final no pasará a la historia por el nivel, de hecho dos atletas del heptatlón saltaron 1.98, un centímetro más que Beitia, en el concurso del heptatlón. Es evidente que las cadencias son dististintas pero el nivel no fue alto. Hay que remontarse al 1.97 de Sara Simeoni en Moscú 1980 para ver una campeona olímpica por debajo de 2 m, tampoco fue la vez que Beitia saltó más en unos JJ.OO. (En Londres saltó 2 m y se quedó sin medalla) pero su constancia y regularidad le han llevado a este merecido oro.

La cántabra ha madurado mucho a nivel mental. A pesar de acumular 14 medallas en grandes campeonatos, en su primera etapa cumplía siempre que era la competición en pista cubierta pero al aire libre no conseguía rendir de igual manera. Todo cambió con el oro en el Campeonato de Europa de Helsinki 2012. Desde entonces ha sumado tres títulos continentales, una medalla en el Campeonato del Mundo de Moscú y ahora este oro. El triunfo llega porque Beitia, junto con Torralbo (su entrenador), llevan trabajando 26 años. Ese es el mayor mérito, y el secreto de la cántabra. Es complicado no desfallecer en el trabajo diario durante un cuarto de siglo, sacrificando miles de cosas para que llegue este momento de gloria en el Olimpo. Ella es un ejemplo de sacrificio, trabajo, determinación y espíritu de superación. Todo ese esfuerzo en nombre de un sueño que acabó haciéndose realidad.

Mo Farah consiguió su cuarto oro, igualando la hazaña de Lasse Viren que fue oro en 5000 y 10.000 en Múnich y Montreal. Lo curioso es que uno de los oros también lo consiguió después de caerse en la mitad de la carrera, exactamente lo mismo que le paso a Viren en el 10.000 de Múnich. El finlandés, después de ganar el 5000 en Montreal, corrió la maratón al día siguiente y fue quinto. Sin quitar mérito al británico, durante años fue más complicado doblar 5000/10000 debido a que el 10.000 tenía semifinal y final, mientras que ahora es final directa. El fondo mundial en los últimos tiempos ha venido marcado por "eras". Gebrselassie, Bekele, Farah dominaron por completo durante un determinado momento. Siempre con dominio absoluto. Farah tiene 4 oros olímpicos y 5 en Campeonatos del Mundo, Bekele (3 y 5, respectivamente), Gebrselassie (2 y 4).La prueba se corrió a ritmo medio hasta el 3000 pero el tramo final fue a ritmos más cercanos a una prueba de 1500. El último 10000 se cubrió en 2:23.54 con un último 400 en 52.83. En Londres 2012 acabó en 2:25.20 (último 1000) y 52.94 en una carrera que fue a un ritmo más lento. Chelimo, un atleta nacido keniano pero que representa a EE.UU., fue la plata y Gebrhiwet el bronce.

Centrowitz volvió a demostrarque es un maestro en las carreras tácticas. Consiguió el primer oro estadounidense en la distancia en 108 años. El último oro de EE.UU. fue en 1908. Makhloufi se va de Río con dos medallas. Es entrenado por Dupont, responsable de fondo de Francia y curiosamente le quitó la medalla de 800 a un francés (Bossé). Willis fue bronce y David Bustos que entró en la final de rebote, después de ser recalificado acabó siendo séptimo y completando el mejor año de su carrera deportiva. Kiprop, el favorito, se equivocó con un cambio brutal en el 300 que le pasó factura en la recta final.

Thomas Rohler, que llegaba con problemas de espalda, recuperó el honor del viejo continente en una disciplina que cada vez es más internacional. Llegó, que se lesionó en la mitad del concurso, consiguió el primer metal para Kenia en esta disciplina. Walcott fue la gran sorpresa en Londres, ahora ya no lo es.

Semenya, Niyonsaba y Wambui eran por este orden, junto con Bishop, las favoritas en el 800 y se cumplieron los pronósticos. Semenya que está invicta esta temporada se hizo con el oro que se suma a su medalla en Londres. Niyonsaba se hizo con la plata.En 2012 en su primer gran campeonato (Campeonatos de África) corrió toda la semifinal por la calle dos porque no sabía que había calle libre. Lo curioso es que acabó ganando haciendo 814 m aproximadamente.

Eliud Kipchoge demostró que es el mejor maratoniano del momento y va camino de convertirse en una leyenda en la distancia. Ha corrido 8 maratones y ganado 7. En la única que perdió corrió en 2:04:00. Ha sido campeón en la maratón de Londres, Chicago y Berlín y este año ganó Londres logrando la segunda mejor marca en maratón de todos los tiempos (2:03:05), a 8 segundos del récord del mundo y ahora el oro olímpico en la distancia. Lilesa, que en principio era el tercer etíope, fue plata y Rupp bronce en su segunda maratón. La historia curiosa de la maratón la protagoniza el maratoniano griego Kalomiris. En mayo se enteró, de casualidad, que estaba en la lista de clasificados para los JJ.OO. La clasificación para la maratón se podía hacer de dos maneras: por mínima o por entrar entre los 10 primeros de las maratones "Gold Label" de la IAAF. Este corredor amateur, abogado de profesión, llegó entre los 10 primeros en la maratón de Roma y no sabía que eso lo clasificaba para Río. Kalomiris fue quinto en el Campeonato Nacional el año pasado, pero ahora está en la maratón olímpica como representante del país donde nació esta diciplina. En meta hemos visto imágenes de máximo esfuerzo. El iraní Moradi llegó a gatas y el argentino Bruno corriendo de lado.

En los dos relevos largos venció EE.UU. En Pekín 2015 las relevistas estadounidenses sufrieron una derrota ante Jamaica pero en esta ocasión no hubo sorpresas y Allyson Felix acrecentó su botín de medallas de oro olímpica. Felix es, con 6 oros, la atleta que más títulos olímpicos tiene en la historia.

*Director Técnico de la Federación Gallega de Atletismo

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