El día con el que soñaba Gómez Noya

Los Brownlee, sin la presencia del gallego, grandes favoritos en el duro circuito de Río

18.08.2016 | 09:08

La fecha estaba grabada a fuego en la cabeza de Javi Gómez Noya. 18 de agosto, el día que su palmarés podría cerrar definitivamente el círculo. Pero una caída algo absurdo acabó por complicarlo todo y dejó a los aficionados gallegos sin su gran aliciente en esta edición de los Juegos. Hace un año el gallego acudió al ensayo olímpico que se celebró en el circuito por el que hoy competirán los triatletas. Le gustó todo lo que vio allí. Tenía el punto de dureza que le agrada. Ganó aquella prueba con autoridad para convertirse oficialmente en el primero en ganarse la plaza para el triatlón olímpico que se disputa hoy. No imaginaba entonces, cuando hablaba de las ocho veces que hay que subir el bicicleta el duro repecho que hay entre el Morro do Cantagalo y el Morro dos Cabritos, que el destino le guardaba una cruel sorpresa. El año 2016, en el que todo su calendario estaba condicionado por llegar al 18 de agosto en la mejor condición posible, estuvo lleno de pequeños problemas que el gallego fue sorteando sin mayor preocupación. Pero hace un mes todo se fue al traste. Una caída al volver de un entrenamiento le rompió el radio de su brazo y le apartó definitivamente de la cita de Río de Janeiro, aquella en la que tenía pensando ascender el escalón del podio que le faltó en Londres donde solo Alistair Brownlee pudo con él.

La ausencia de Gómez Noya en la competición de hoy supone un revés muy serio para el deporte gallego, pero también para la propia competición que se queda sin su gran referente en los últimos años. Sin el gallego, la carrera inevitablemente estará en manos de los hermanos Brownlee. Se espera un ataque en tromba de los británicos, sin volver la vista atrás, como a ellos les gusta. Seguramente echen mano del tercer inglés en escena Gordon Benson y encuentren algunos "socios" de forma oportuna para dinamitar la carrera. Sus grandes amenazas en esta prueba serán el español Mario Mola y el francés Vincent Luis. La intención de los hermanos de Leeds será tratar de arrancar en la bicicleta un poco delante de ellos e imprimir un ritmo tan salvaje que les impida unirse a ellos lo que podría llevarles a la peligrosa situación de salir a correr todos juntos. Es el plan que han utilizado muchas veces y es como más cómodos se sienten. Mola es un regular nadador, pero corre como nadie y eso es un peligro gigantesco para ellos. Por eso la idea será descolgarle, no dejarle respirar desde la primera brazada. Con el francés Luis lo tendrán algo más complicado. El sueño de los Brownlee es lograr lo que Gómez Noya les impidió en Londres: firmar un doblete histórico.

Al margen de Mario Mola, el triatlón español estará muy pendiente de lo que sea capaz de hacer Fernando Alarza, deportista manchego que entrena en Pontevedra y que compite por la Federación Gallega. Está firmando una temporada extraordinaria en la que pelea por el liderato de la Series Mundiales. Rendirá a buen nivel y si se tercia no se le puede descartar de la pelea por alcanzar el podio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine