Un auténtico sueño

17.08.2016 | 02:00
Orlando Ortega, durante la eliminatoria de los 110 metros con vallas. // Fernando Bizzerra Jr.

Las noches en el Estadio Olímpico siguen dando momentos de gran intensidad. Las últimas finales (400 mujeres, pértiga hombres, disco mujeres, triple y 800 hombres) han sido un claro ejemplo de la grandeza del atletismo. Estamos viendo récords del mundo, carreras disputadas, últimas rondas de los concursos emocionantes, grandes registros. Río, en cuanto a la competición, está siendo un auténtico sueño.

A nivel español, entraron en escena Orlando Ortega y Bruno Hortelano, dos de las máximas figuras del atletismo nacional. Ambos cumplieron con creces las expectativas. Ortega, antiguo boxeador, es un serio candidato a medalla y Hortelano tiene muchas opciones de estar en final como lo demuestra su récord nacional (20.12).

Una generación excepcional de ochocentistas ha tenido la mala suerte de coincidir con Rudisha. Supongo que maldicirán el haber nacido en la misma época que el atleta masái, Lo hemos visto en Londres y ahora en Río, sin Rudisha, las marcas del resto serían del primer nivel pero su figura eclipsa a una generación entera de grandes atletas. El mejor Rudisha es invencible y en Río demostró que está cerca de su mejor nivel. Alfred Kipketer puso un ritmo muy similar al del récord del mundo en la primera vuelta. Su táctica suicida ya la ha realizado varias veces, la más sonada fue el Campeonato del Mundo juvenil en el que llegó a bajar de 49 segundos en la primera vuelta. Rudisha suele imprimir un ritmo brutal entre el 400 y el 600. Ahí mata a sus rivales que llegan a la última recta sin fuerzas. Esta vez lo retrasó un poco más pero las consecuencias fueron las mismas para sus rivales sobre todo para Bosse. Rudisha se hizo con el oro (1:42.13), la plata fue para Makhloufi (1:42.61) y el bronce para Clayton Murphy , que hace 4 años tenía una marca de 1:56 en el 800 y de 4:12 en 1500, y ahora tiene una marca de 1:42.93. Llegó a Río con una marca de 1.44.76.

En el 400 se presumía un duelo entre Miller y Felix. El guión se cumplió desde el primer metro, Felix más conservadora y Miller arriesgando con un ritmo más alto. En el 300, la bahameña ya estaba delante y se esperaba la remontada de Felix, que se produjo, pero en el último metro Miller se tiró en plancha y se hizo con el oro. Los "piscinazos "en atletismo son una práctica relativamente reciente. En atletismo se toma tiempo a partir de la llegada del tronco y esta técnica hace que el tronco cruce antes la línea de meta. La técnica se puso de moda cuando "Batman" Jackson y Jeff Porter lo emplearon en los USA Trials en 2012. En la misma competición de este año la empleó Jenna Prandini y le valió para entrar tercera, dejando fuera de los Juegos de Río a Allyson Felix en los 200 metros. En Río hemos visto la técnica por primera vez en las series de 110 metros vallas cuando el brasileño Joao Oliveira lograba meterse en semifinales gracias a un "piscinazo" en la línea de meta, pero el momento cumbre fue la final de 400 femenina.

Uno de los hechos que se está poniendo de manifiesto es que buena parte de los campeones masculinos de Londres están brillando nuevamente. Las tres grandes figuras masculinas de Londres 2012 (Farah, Bolt, Rudisha) han vuelto a ser campeones olímpicos, todo lo contrario que en mujeres donde revalidar título se está convirtiendo un logro casi imposible. Algunas (Defar, Richards-Ross, Pearson) no consiguieron estar en estos Juegos. Otras atletas que brillaron en 2012 se han quedado a las puertas (Adams, Dibaba, Ennis- Hill, Rypakova).

Lavillenie (5.98) sucumbió ante Thiago Braz (6.03) en un duelo épico. El francés estuvo a punto de saltar esa altura, sobre todo en el primer intento pero el brasileño, entrenado por Petrov (Bubka, Isinbayeva), daba la campanada al superar el listón en 6.03 metros.

La afición brasileña demostró, una vez más, que no está a la altura de una cita olímpica. En atletismo el respecto al rival es máximo. Hace escasamente tres años, en marzo de 2013, Beitia se enfrentó a las suecas Jungmar y Green en el Campeonato de Europa de pista cubierta en Gotemburgo (Suecia). La cántabra venció y las aficionados suecos aplaudieron a la vencedora con una larga ovación después de la lucha con sus compatriotas que se tuvieron que conformar con la plata y el bronce. Esos son los valores del atletismo y lo que habitualmente sucede en todas las competiciones de atletismo pero en Río vivimos una situación diametralmente distinta. El público se cebó con Lavillenie cuando estaba luchando por el oro con el brasileño Thiago da Silva. Los abucheos y silbidos, cuando estaba saltando no son defendibles bajo ningún concepto y violan uno de los principales valores del atletismo que es el máximo respecto a todos los competidores, independientemente del país de procedencia de los mismos. El francés se comparó con Jesse Owens en los Juegos de 1936, que para vergüenza del COI, se permitieron disputar en la capital alemana bajo el mandato de Hitler. Una vez pasado el calentón incial rectificó pero criticó la actitud de la 'torcida'.

Perkovic se convirtió en Londres en la primera campeona olímpica croata, algo por lo que luchaba con Vlasic. Ahora tiene dos títulos por ninguno de la saltadora de altura. En Río hizo tres lanzamientos en la calificación y solo uno fue válido el tercero, que le dio el pase a la final y en la final hizo un solo lanzamiento válido que le dio el título olímpico.

Taylor y Claye fueron los protagonistas del triple. En enfrentamientos personales están 19-17 a favor de Claye pero Taylor tiene dos títulos olímpicos, Claye dos platas en triple y un bronce en longitud.

*Director Técnico de la Federación Gallega de Atletismo

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