Emociones fuertes

15.08.2016 | 02:03
La belga Nafissatou Thiam celebra su oro en heptatlón. // Kai Pfaffenbach

El atletismo está deparando momentos de gran brillantez y emociones fuertes. Es uno de los pocos deportes que compagina varias disciplinas en disputa al mismo tiempo y eso hace que las emociones sean, por momentos, continuas.

Mo Farah se caía en el 10.000 y después de levantarse lograba vencer igualando la gesta que hizo Lasse Viren en Muncich 1972. En aquella carrera, con la presencia de Javier Álvarez Salgado y Mariano Haro, el finlandés logró batir el récord del mundo. Farah tiene ahora tres oros olímpicos, dos de ellos en 10.0000 y se convirtió en el quinto hombre en la historia en retener su título olímpico de 10.000: Paavo Nurmi (1920/1928), Emil Zátopek (1948/1952), Lasse Viren (1972/1976), Haile Gebrselassie (1996/2000), Kenenisa Bekele (2004/2008) y Mo Farah (2012/2016).

Kenia volvió a fracasar en el intento de conseguir el título olímpico en esta distancia. Solo llevan uno en toda la historia y fue en México 1968. Más de medio siglo es mucho tiempo de espera para la mayor potencia del fondo mundial. Kamworor, su mejor hombre, se hundió. Paul Tanui salvó los muebles con la medalla de plata pero siguen a la espera de un gran campeón.

La historia humana de la final del 10.000 es la de Luis Ostos. Es un atleta peruano que nació en la selva y que tuvo que escapar de su casa después que el grupo terrorista Sendero Luminoso matara a casi toda su familia (padres, abuelos, tíos...). Su familia era muy pobre y no tenía ni calzado adecuado por lo que tenía que desplazarse 10 kilómetros andando con unas sandalias rotas para ir a la escuela.

Elaine Thompson se convirtió en la reina de la velocidad al vencer en los 100 metros con un tiempo de 10.71. Era la favorita por la exhibición que había realizado en sus Campeonatos Nacionales. En París 2003 se pudo ver un traspaso de poderes entre Gebrselassie y Bekele. El gran campeón sucumbía ante un atleta más joven y acababa una era. En Río vivimos lo mismo en la velocidad femenina. Fraser- Pryce, la dominadora de la velocidad en esta última década, entraba tercera y veía cómo una compatriota seguía dominando la disciplina donde ella logró sus títulos más destacados.

Las combinadas, a nivel psicológico, se parecen mucho al golf. Después de una mala prueba, de las que componen la combinada, tienes que olvidarla y concentrarte en la siguiente, lo mismo que acontece en el golf después de un mal hoyo. Nafi Thiam, atleta belga de 21 años, no necesitó superar ninguna crisis en ninguna de las pruebas porque mejoró su marca personal por 302 puntos y se hizo con el oro en heptatlón (6.810 puntos). Es el primer triunfo belga desde que Tia Hellebaut ganara en la altura de Pekín 2008. Los dos triunfos tuvieron algo en común, fueron victorias sorpresivas y luchando hasta el último momento con la gran favorita. Hellebaut derrotó a Vlasic y Thiam lo hizo con Ennis- Hill. La británica cambia el oro de Londres por la plata y con ello pone punto final a su carrera olímpica.

La longitud fue una final accidentada. Lawson hizo un último salto que era medalla pero se dejó una mano atrás y eso le privó de un metal seguro. Rutherford, el campeón en Londres, reclamó un salto que parecía válido pero que los jueces consideraron nulo. Los estadounidenses recuperaron el oro en longitud. Jeff Henderson se iba a 8.38, un centímetro más que el sudafricano Luvo Manyonga, la gran sorpresa de la final. Rutherford fue bronce.

Los británicos llamaron "Supersaturday" a la jornada olímpica de Londres en la que en un sábado consiguieron tres oros (Ennis- Hill, Rutherford y Farah). En Río tuvieron un "nice saturday" pero no "súper". Acabaron con el oro de Farah, la plata de Ennis- Hill y el bronce de Rutherford.

En maratón femenino se produjo el primer oro keniano en la distancia en toda la historia olímpica. Jemina Sumgong rompió el maleficio con un tiempo de 2:24.04, 9 segundos menos que la atleta Eunice Kirwa, que ahora también defiende a Barhein, pero que nació siendo keniana. Kenia tiene ahora dos medallas en maratón: Wanjiru en hombres y Sumgong en mujeres.

Lo curioso es que Sumgong se cayó esta primavera mientras corría el maratón de Londres. Se levantó, siguió corriendo y finalmente se convirtió en vencedora de la carrera. Exactamente lo mismo que le aconteció a Kamworor en el Campeonato del Mundo de Media Maratón disputado en Cardiff y a Farah en el 10.000 de Río.

Hyrylainen, atleta finlandesa, llegó a 14:58 de la primera clasificada pero se convirtió en la primera mujer que logró acabar una final olímpica teniendo en su palmarés deportivo una ascensión al Everest. En esa ocasión usó oxígeno en la última parte de la ascensión pero tiene otro 8.000 (Manaslu) sin oxígeno y en proyecto está el Lhotse (8.545 m.).

En la historia olímpica gallega hay tres gallegos que han ido a tres Juegos. Carlos Pérez, Alejandro Gómez y Alessandra Aguilar. Infelizmente todos en una de sus participaciones han tenido que abandonar. En esta ocasión le tocó el turno a la lucense que abandonaba al caer deshidratada cerca del kilómetro 30.

*Director Técnico de la Federación Gallega de Atletismo

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