REDACCIÓN - VIGO
La selección española femenina, con la viguesa Begoña Fernández en sus filas, tratará de superar hoy el varapalo que supuso la derrota ante Montenegro en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Londres con un triunfo sobre corea del Sur, que permitiría a España colgarse la medalla de bronce.
Una medalla que, como aseguró el técnico español, logrará el equipo que se muestre más fuerte psicológicamente, una fortaleza de carácter que -recalcó Jorge Dueñas- el conjunto español ya ha demostrado anteriormente.
"El partido por el bronce siempre es muy difícil y normalmente lo suele ganar el equipo que es más fuerte psicológicamente y en ese sentido, en el pasado Mundial de Brasil -donde España logró la tercera plaza- ya demostramos que lo podemos hacer", señaló Dueñas.
No obstante, no sólo con voluntad será suficiente para doblegar a una Corea del Sur que intentará sumar mañana en la capital británica su séptima medalla en una competición en la que no falta a las semifinales desde Los Ángeles en 1984.
Su palmarés habla de la calidad y de la competitividad de un equipo asiático que siempre muestra su mejor nivel en los Juegos Olímpicos, como ya comprobó España en la primera jornada del torneo en la que cayó ante las surcoreanas por 27-31.
"Ahora los dos equipos nos conocemos más y, sobre todo, llegaremos más cansados, por lo que habrá que ver quién de los dos administra mejor el cansancio", señaló Dueñas.
El factor físico se antoja determinante ante un equipo como el surcoreano, que se caracteriza por la explosividad de sus jugadoras, que ya evidenciaron en la semifinal ante Noruega acusar el exigente calendario del torneo olímpico.
Las asiáticas no podrán contar en la lucha por el bronce con la central On A Kim, que se lesionó de gravedad en el encuentro que enfrentó el pasado 28 de julio a españolas y surcoreanas.
Las españolas pondrán especial atención a frenar la velocidad de las asiáticas, un equipo especialmente intenso en la circulación y que es capaz de aprovechar la velocidad de acción de sus jugadoras. Importante por lo tanto que el choque poco o nada tenga que ver con lo que hizo España en el primer encuentro de la primera fase en el que se vieron desbordados por las coreanas.
Por su parte, Noruega tratará de revalidar el oro que conquistó hace cuatro años en Pekín ante una selección de Montenegro, que en su primera aparición en unos Juegos Olímpicos se ha "colado" en la final de la mano de una magnífica Bojana Popovic.
No obstante, la gran estrella balcánica deberá manejar como nunca el tiempo de juego si quiere que Montenegro tenga alguna opción de subir a lo más alto del podio, ante un conjunto nórdico, que cuenta en su demoledor contraataque su mejor arma.
Todo un problema para las montenegrinas, que si bien disponen de temibles cañoneras capaces de tumbar a cualquier rival, suelen alternar en ataque aciertos y errores a partes iguales, una circunstancia que puede dar alas al voraz juego de transición de la nórdicas.
"Hay que levantarse para conquistar la medalla"
La portera del combinado español, Silvia Navarro, aseguró que el grupo había curado las heridas de la semifinal aunque reconoció que seguían dándole vueltas al choque contra Montenegro: "no hemos estado final, la final es para el más acertado y regular; pero nos hemos atascado y ellas han aprovechar para ganar el partido".
De todas formas, resta una batalla más en Londres con Corea del Sur, "hemos preparado a conciencia el partido y remontar el ánimo, es fundamental para lograr la medalla de bronce que hay que tener en cuenta que era la meta que perseguíamos al llegar a Londres".
Marta Mangué insistía en que "el equipo ha ido recuperando el ánimo y creo que llegamos en buenas condiciones al partido contra las coreanas".