
El Banco Central Europeo ha dado el visto bueno a este mecanismo,
pero todavía no está aprobado ni tan siquiera articulado, sobre todo
por la oposición alemana. Básicamente, consiste en que la emisión de deuda de un país de la zona euro esté garantizada por todos los países al mismo tiempo.
El respaldo de todos los socios conferiría a los inversores una
mayor tranquilidad, ya que el eurobono tendría detrás el respaldo de un
bloque, el europeo, que aún inspira mucha confianza en los
mercados financieros internacionales. Eso sí, el el tipo de interés de
un eurobono debería estar, según los expertos, en una media similar al
crecimiento económico previsto por un país, de manera que se pueda
hacer frente a los pagos.
En resumen, el eurobono supone que el resto de estados se
solidarizan con la deuda de uno de ellos, una propuesta que no cuenta
con el visto bueno de Berlín, reticente a apoyar a otros países sin
suficientes garantías a cambio.