
Se califica así a un instrumento financiero
utilizado por las administraciones públicas que busca, por lo general
en los mercados internacionales y los agentes privados, captar fondos
con la promesa de un futuro pago. La emisión de esta clase de deuda
ayuda a paliar el déficit público.
España ha conseguido adjudicar sus últimas emisiones de deuda pública, lo que ayuda al país a recuperar confianza internacional.