EFE/Redacción. La huelga
general anunciada hoy por CCOO contra la reforma laboral que el
Gobierno aprobará el miércoles, y a la que mañana se pondrá fecha, será
la séptima que se convoca en España en la etapa democrática.
De las seis anteriores, cuatro se saldaron con paros de 24 horas (en
1985, 1988, 1994 y 2002), una de tan solo media jornada laboral (en
1992), y otra de una hora (1978). Anteriormente, durante 1976 y 1977,
en los primeros meses de democracia, se produjo un elevado incremento
de la conflictividad laboral en los centros más industrializados de
España, especialmente en Cataluña, Madrid y País Vasco.
Con anterioridad a la que se ha anunciado, ha habido dos grandes
huelgas generales en España, que también tuvieron como telón de fondo
los cambios en el mercado de trabajo y las prestaciones por desempleo.
En 1988, UGT y CC OO llamaron al paro por la reforma laboral, que
incluía cambios en las políticas de empleo juvenil –Manuel Chaves era
entonces ministro de Trabajo- y que los sindicatos consideraban que
sólo favorecía la temporalidad de los contratos de trabajo, además de
contribuir a abaratar el despido. El Gobierno socialista dio marcha
atrás en sus planes después del respaldo que consiguió la convocatoria
y, como consecuencia de aquella jornada -14 de diciembre- se inició un
proceso de distanciamiento entre UGT y PSOE.
La huelga fue seguida por más del 90% de los trabajadores, según los
sindicatos, pero para el Gobierno fue secundada por algo más del 50%.
Los incidentes fueron escasos y se registraron más de 20 heridos leves
y 40 detenciones. El coste del paro se estimó en unos 400.000 millones
de pesetas.
Catorce años después, el 20 de junio de 2002, las medidas planeadas por
el Ejecutivo de José María Aznar en la protección por desempleo y la
Ley Básica de Empleo llevaron a las centrales a convocar la que ha sido
la última huelga general en España. Las dos fuerzas sindicales
mayoritarias, CCOO y UGT, la convocaron en contra de las Medidas de
reforma de la protección por desempleo y de la Ley Básica de Empleo,
aprobadas por el Gobierno de Aznar.
Casi cinco años después, en marzo de 2007, el Tribunal Constitucional
declaró inconstitucional el Real Decreto, por considerar que no estuvo
justificada la urgencia y extraordinaria necesidad que alegó el
Gobierno para sacarlo adelante.
Además, ha habido otras tres huelgas generales significativas. El 20 de
junio de 1985 se producía la primera jornada de huelga general contra
un gobierno presidido por Felipe González (PSOE), convocada por CCOO y
otras fuerzas minoritarias en contra de la ley de Pensiones, que entre
otras cuestiones, aumentaba el período de cálculo de las pensiones de 2
a 8 años.
El coste para la economía española fue de unos 30.000 millones de
pesetas, según cifras oficiales, a los que habría que sumar unos 4.000
millones en pérdidas de salarios del millón de trabajadores que secundó
la protesta.
El 28 de mayo de 1992, el paro fue de sólo media jornada -excepto en
Murcia y Baleares, que fue de 24 horas- y pedía la retirada del decreto
que recortaba las prestaciones por desempleo y del proyecto de ley de
huelga, además de reclamar la reindustrialización de España.
El paro finalizó sin graves incidentes, pero con un desigual
seguimiento. La CEOE valoró el coste final del paro en unos 30.000
millones de pesetas frente a los 135.000 inicialmente previstos, ya que
según sus datos la huelga fue secundada solo por el 23% de los
trabajadores.
Por último, el 27 de enero de 1994 se vivió una jornada de paro general
en contra de la reforma laboral. Los dirigentes sindicales dijeron que
fue secundada por un 90% de los trabajadores, mientras que el Gobierno
cifró el seguimiento en un 30% y la patronal en un 26%. Los motivos que
llevaron a la huelga fueron los recortes en las conquistas sociales y
la reforma del mercado de trabajo. El número de parados en esa fecha
ascendía a 3.545.950, frente a los 11.877.270 ocupados.