Redacción. La reforma
laboral que el Gobierno quiere aprobar el miércoles en Consejo de
Ministros, y que no respaldan ni sindicatos ni patronal, quiere
favorecer la flexibilidad del mercado de trabajo al tiempo que aboga
por reducir la temporalidad en la contratación, incorporando conceptos
existentes en los modelos productivos de Alemania y Austria.
La reforma busca penalizar los contratos por obra o servicios, de
manera que no tengan una duración superior a dos años. Después de ese
tiempo, los trabajadores deberán adquirir la condición de fijos.
La indemnización por despido en este tipo de contratos subiría de 8
días por año actuales hasta los 12 días. Se persigue con ello limitar
la temporalidad en la contratación.
Asimismo, el texto incluye la generalización del despido de 33 días,
sean procedentes o improcedentes, en el caso del denominado contrato
para el fomento de la contratación indefinida. Sólo en los casos de
este tipo de contratos, el Estado pagará ocho días por año trabajado de
la indemnización que corresponda, que serán abonados a través del
Fogasa (Fondo de Garantía Salarial).
Por otra parte, la reforma que plantea el Ejecutivo incluye también
la posibilidad de que las empresas que acumulen hasta seis meses en
pérdidas –aunque aún esté sin acotar el volumen de
las mismas– puedan hacer despidos individuales o colectivos de manera
procedente, con 20 días de indemnización. Las empresas deberán
acreditar legalmente su situación económica.
Por último, el texto añade ideas procedentes de los modelos alemán y
austríaco. La influencia del primero se percibe en la idea de reducción
de jornada, que busca evitar que el trabajador ingrese en las listas
del paro.
Las empresas que opten por reducir las jornadas laborales de sus
trabajadores o suspender sus contratos de forma temporal por causas
económicas de fuerza mayor no podrán hacerlo durante más de un año. Los
trabajadores tendrán derecho al paro por las horas o días que dejen de
trabajar.
Además, se quiere crear un fondo de capitalización, similar al que
funciona en Austria, y que funcionará para todos los contratos
indefinidos firmados a partir de 2012. El empresario realizará
aportaciones por cada trabajador, y éste podrá hacerlas efectivas por
despido, movilidad geográfica y desarrollo de acciones formativas. Las
indemnizaciones por despido que el empresario haga por despido
excluirán las aportaciones que ya haya realizado previamente para ese
trabajador.