José Luis Paniagua / LA HABANA
La revolución cubana comenzó ayer la cuenta atrás hacia su medio siglo en medio del proceso electoral para renovar sus órganos de poder, la tarea de responder a problemas económicos reiteradamente denunciados y la incógnita del futuro político del líder cubano, Fidel Castro. El jefe de la revolución señaló la noche del lunes, en un mensaje a la nación, que la entrada de lleno en el año 50 simboliza el medio siglo de "resistencia heroica", pero las tareas pendientes, como indicó el presidente provisional, Raúl Castro, el pasado 28 de diciembre en la última sesión de la legislatura en el Parlamento, no son pocas.
"¡A trabajar duro!", fue el saludo con que el presidente provisional del país, Raúl Castro, culminó su discurso ante la Asamblea del Poder Popular (Parlamento) cubano, tras un año de continuismo y sin grandes cambios. Minutos antes había señalado el "exceso de prohibiciones y medidas legales" y la necesidad de que la tierra esté "en manos" de quienes puedan producir con eficiencia como dos de los elementos que las autoridades tendrán como referencia durante los próximos meses.
La intervención del también ministro de las Fuerzas Armadas ponía colofón a un año marcado por su discurso del 26 de julio, principal fecha del calendario de la revolución, que aprovechó para subrayar que el proceso político cubano necesita reformas "estructurales".
Tras realizar más de 215.000 reuniones con 5 millones de ciudadanos que expresaron planteamientos sobre ese discurso, según indicó Raúl Castro, la lista de tareas pendientes ha quedado perfilada, aunque las reformas no serán rápidas, ya que, afirmó, aquí "nadie aquí es mago".
Con ese escenario, este año presenta una intensa agenda con el próximo 20 de enero, día de los comicios a diputados nacionales y provinciales, como primera fecha de referencia. Tras la designación de los parlamentarios, la Asamblea Nacional deberá constituirse y designar a los nuevos Consejos de Estado y de Gobierno.