EP/AFP / WASHINGTON
La investigación militar sobre la muerte de 11 civiles iraquíes a manos de tropas norteamericanas en un ataque realizado el pasado 15 de marzo en la ciudad de Ishaqui determinó que los soldados actuaron conforme a las normas, según indicaron dos funcionarios del Departamento de Defensa a la cadena norteamericana CNN.
El incidente fue revelado por un vídeo difundido el viernes por la cadena británica BBC. Las imágenes, grabadas por los miembros de un grupo radical suní, muestran los cadáveres de varios civiles iraquíes en el interior de una casa con señales de haber recibido numerosos impactos de bala durante una operación militar norteamericana destinada a capturar a un sospechoso perteneciente a la organización terrorista al Qaeda en la ciudad de Ishaqui, a 100 kilómetros al norte de Bagdad.
El vídeo contradice la versión del Ejército estadounidense, que afirma que sus soldados se vieron envueltos en un tiroteo al intentar capturar al supuesto partidario de la organización terrorista. Durante el combate, una de las viviendas resultó destruida por el fuego, en el que se encontraban cuatro personas -el sospechoso, dos mujeres y un niño- que fallecieron.
Sin embargo, un informe posterior realizado por la policía iraquí acusaba directamente al Ejército de EE UU de rodear el domicilio en el que se encontraba el sospechoso y disparar intencionadamente contra el interior, acabando con la vida a 11 personas, incluyendo cuatro mujeres y cinco niños, antes de hacer estallar el edificio.
Sólo cuatro víctimas
Según la CNN, la investigación, desarrollada de forma independiente por la División de Investigación Criminal del Ejército por encargo del Gobierno de Bush, ha exonerado a los soldados americanos, de los que se afirma "siguieron el procedimiento adecuado"
El viernes, el general William Caldwell reiteró que la operación sólo se cobró las vidas del sospechoso y los tres civiles que se encontraban en la casa.