23 de noviembre de 2017
23.11.2017
Investigación submarina

La esperanza de hallar viva a la tripulación del submarino argentino se desvanece

La Armada cree que han podido morir tras confirmar que se registró una explosión en el sumergible

24.11.2017 | 17:16
Familiares de los tripulantes, desolados.

Cronología

  • 13 de noviembre: el submarino ARA San Juan parte del puerto de Ushuaia y se dirige de regreso a su base, en la localidad de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, adonde debía haber llegado entre el domingo y lunes pasados. El viaje, con 44 submarinistas profesionales de la Armada, tenía como cometido participar en un adiestramiento integrado con la flota de mar y las aeronaves de la dotación naval.
  • 15 de noviembre: último contacto con el submarino por parte de la Armada argentina.
  • 17 de noviembre: el ejército confirma que el submarino reportó por última vez su posición en la madrugada del miércoles, por lo que, pasadas 48 horas sin tener comunicación, se activa el protocolo de búsqueda.
  • 23 de noviembre: informan de una explosión en el interior del aparato.
     

La Armada argentina ha confirmado que se registró una explosión en la zona en la que el submarino argentino ARA San Juan desapareció hace ocho días en el océano Atlántico con 44 tripulantes a bordo.

Según el capitán de navío Enrique Balbi, el embajador de Argentina en Austria, Rafael Grossi, experto nuclear, señaló en una comunicación con el Gobierno que la "anomalía hidroacústica" registrada el miércoles 15 de noviembre en la zona en la que se reportó por última vez el sumergible, fue "un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con una explosión". Según TVE, el ejército habría confirmado a familiares de los tripulantes que esto supondría perder las esperanzas de encontrar con vida a las 44 personas que viajaban en su interior.

Un familiar de uno de los militares que iba a bordo del sumergible desaparecido ha contado que los familiares creen que todos los tripulantes han muerto y ha expresado el malestar de las familias con la gestión que ha realizado la Armada de todo este asunto.


La zona en la que se buscaba el submarino.

El pasado lunes, el capitán de navío Gabriel Galeazzi explicó a la prensa que el miércoles de la desaparición el submarino había comunicado que había sufrido una avería eléctrica en sus baterías, algo que, según dijo en ese momento la fuerza argentina, no tendría por qué haber afectado al funcionamiento del submarino.

En conferencia de prensa en la sede central de la Armada, en Buenos Aires, Balbi pidió "prudencia" por "respeto a los familiares" y aseveró que "hasta no tener certezas u otros indicios" se va a continuar con "el esfuerzo de búsqueda del submarino y los 44 tripulantes", en el que están participando hasta 13 países.




Según se había adelantado ayer, el 15 de noviembre, y apenas tres horas después de perder la comunicación con el sumergible, se detectó una "anomalía hidroacústica" o "ruido" cerca de donde se reportó por última vez su ubicación, en la zona del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros de la costa de la Patagonia argentina.

Tras recolectar esa información y hacer un análisis en EE.UU., se determinó avanzar en ese "indicio oficial", por lo que a lo largo de la madrugada se desplazaron hasta la zona varias unidades de diferentes nacionalidades para tratar de localizar al submarino, algo que todavía no se ha conseguido.

En este sentido, Balbi señaló que ese indicio se confirma con la información facilitada por el embajador en Austria, que es miembro de la organización de control de pruebas nucleares, que vela por la "no realización" de ensayos nucleares.

El portavoz del cuerpo castrense explicó que esta mañana se reunió con el jefe de la Armada, Marcelo Eduardo Hipólito Srur, y el ministro de Defensa, Oscar Aguad "actualizando toda la información recibida desde anoche a la fecha".

Es en ese momento que a las 10,15 hora local de hoy (13,15 GMT) se recibió desde Austria la información de Grossi, que se la transmitió telefónicamente al canciller, Jorge Faurie, quien a su vez se la contó a Aguad.

El submarino ARA San Juan había partido el lunes 13 de noviembre pasado del sureño puerto de Ushuaia y se dirigía de regreso a su base, en la localidad de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, adonde debía haber llegado entre el domingo y lunes pasados.

El viaje, con 44 submarinistas profesionales de la Armada, tenía como cometido participar en un adiestramiento integrado con la flota de mar y las aeronaves de la dotación naval.

Fue el viernes pasado cuando la Armada srgentina confirmó que el submarino reportó por última vez su posición en la madrugada del miércoles, por lo que, pasadas 48 horas sin tener comunicación con la nave, se resolvió activar el protocolo de búsqueda.

Hasta ahora, no ha habido ni un solo rastro del sumergible y las familias de los tripulantes aguardan noticias, con esperanza e incertidumbre, en la Base Naval de Mar del Plata.
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