27 de noviembre de 2016

"Fidel era un gallego universal que tenía presentes sus raíces"

Distintas asociaciones de la comunidad recuerdan la figura del dirigente cubano y destacan su fuerte vínculo emocional con Galicia

27.11.2016 | 02:25
Emigrantes cubanos junto a la estatua de José Martí en Vigo.

"Fidel Castro fue siempre un referente. Era un gallego universal que tenía muy presentes sus raíces". Alfonso Martínez es el presidente de la Asociación Galega de Amizade Bolivariana (AGABO) y ayer no podía ocultar su tristeza por el fallecimiento de Castro. "Se va un gran hombre, un líder que pasará a la historia y que estaba muy vinculado con Galicia", reconoce Martínez, quien añade que "el comandante representa a una generación que lucha por la dignidad, como ocurre en nuestras tierras". "Es una figura imperecedera", apunta también Celso Pazos, miembro de la Asociación de Amizade Galego-Cubana Francisco Villamil.

El viejo comandante nunca olvidó a su padre, natural de Láncara (Lugo). "Mi padre era hijo de un campesino sumamente pobre allá en Galicia" recordaba siempre Castro. Más adelante, su progenitor fue enviado a Cuba para luchar en la guerra de la independencia y, tras regresar a España, se asentó definitivamente en el país centroamericano, donde murió en 1957. "Fidel se sentía muy gallego. Fue nombrado Hijo Adoptivo de Láncara y es algo de lo que estaba tremendamente orgulloso", señala Lois Pérez Leira, coordinador estatal de la campaña 'Por un 2016 sin bloqueo en Cuba' y uno de los biógrafos del líder cubano.

Una de las personas que hicieron más estrecha la relación entre Galicia y Castro fue el expresidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga. Ambos forjaron una gran amistad que propició sendas visitas por parte de los dos dirigentes. "Eran dos gallegos con ideologías políticas muy distintas que sin embargo sabían mantener una gran conversación de la que sacar cosas productivas", explica Pérez Leira.

Sin ser un experto a la hora de hablar gallego, Castro trataba de chapurrearlo cuando tenía la más mínima ocasión. Recordaba Neira Vilas una anécdota en el aeropuerto de Buenos Aires, a la llegada del comandante, que entre miles de personas reconoció la voz de su tío que le decía: "Marcho para a miña casa", a lo que Fidel respondió: "Vou si preparas caldo galego".

Tanto en el concello de Láncara como en otros muchos puntos de de la comunidad, Fidel Castro era querido por muchos cubanos residentes en Galicia y por otros tantos gallegos que tenían vínculos con el país centroamericano. "Solo hay que ver la reacción del pueblo con la visita del comandante en 1992", señala Valentín Alvite, presidente de la Asociación de Amizade Galego-Cubana Francisco Villamil. Según los datos de la organización, en la actualidad hay cerca de 2000 emigrantes cubanos repartidos en Galicia.

Pese a los miles de kilómetros que separan ambas tierras, Castro siempre trataba de que la distancia no fuese un impedimento para mantener el contacto con los suyos. Así, en 2001, el comandante invitó a los vecinos de Láncara, de visita en la isla, a cenar con él con honores de jefe de Estado.

Un presidente bromista

Castro destacaba por su buen humor. El líder cubano siempre trataba de ver el lado positivo de las cosas y realizaba continuos chistes. También sobre Galicia. Durante su visita a tierras gallegas, el dirigente se atrevió con unas pequeñas clases de historia que acabaron con una broma que sacó una carcajada a más de uno. "Recuerdo que cuando se puso a enumerar los sucesivos invasores en Galicia, acabó señalando a Fraga como uno de ellos", recuerda entre risas Alvite.

Fue hace casi 25 años cuando el viejo comandante pisó Galicia por última vez, una tierra que vio nacer a su padre y con la que Castro sentía un especial apego. "A terriña", como le decía su progenitor, guarda ya en la memoria de muchos la figura del "gallego más universal".

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