29 de julio de 2016
29.07.2016
Convención del Partido Demócrata en Filadelfia

Obama habla de "esperanza" contra el "cinismo" al ceder el testigo a Clinton

"El sueño americano es algo que ningún muro puede contener", afirmó el presidente contra el discurso de Trump, al que replicó diciendo: "Estados Unidos ya es grande"

29.07.2016 | 01:34
Obama y Clinton, en la convención demócrata. // Efe

El presidente de EE UU, Barack Obama, dio ayer el relevo demócrata a la candidata Hillary Clinton con un discurso en el que apuntó y disparó a la línea de flotación de la campaña de Donald Trump. Al final de su intervención Obama dijo de la candidata que "nunca ha habido un hombre o una mujer más cualificado que Hillary Clinton para servir como presidente de Estados Unidos" y, acto seguido, la exsecretaria de Estado apareció sobre el escenario reclamando un abrazo del hombre que le impidió completar la carrera presidencial en 2008 y al que aspira suceder.

No estaba previsto. Pero el Partido Demócrata, necesita todo el arsenal que pueda acumular ante una campaña ignota e imprevisible contra Donald Trump y quisieron la fotografía: Barack Obama y Hillary Clinton juntos. Atrás quedaron Bernie Sanders y sus revoltosos seguidores, los correos de la exsecretaria de Estado, el ataque a la embajada de Bengasi cuando ella estaba al cargo de la diplomacia estadounidense y, de nuevo, los correos del Comité Nacional Demócrata revelados esta semana por WikiLeaks.

Antes, el candidato a la vicepresidencia, Tim Kaine, había asumido el encargo por aclamación. En el cálculo demócrata para atar votos, el exgobernador y senador por Virginia juega un doble papel anti abstención y anti Trump. Kaine tiene el difícil encargo de ser, por un lado, el reverso popular de un matrimonio Clinton al que no pocos votantes identifican con una élite liberal alejada del americano medio. Gracias a su perfecto castellano, asegura la preferencia demócrata de los 17 millones de latinos registrados para votar en noviembre.

El senador cerró su intervención en la que intercaló el inglés y el castellano entre gritos de "sí se puede" y explicó a los asistentes la polisemia de la palabra "lista" en el idioma de Cervantes para referirse a Clinton. "Cuando viví en Honduras", relató Kaine, "aprendí que el mejor cumplido que le podías hacer a alguien era decirle que estaba 'listo', 'ready'. No en el sentido de 'inteligente', 'smart'. No 'amable', 'friendly'. Sino listo", relató.

Cuando llegó el turno de Obama, el público estaba listo. El primer afroamericano en llegar a la Casa Blanca se declaró preparado para "pasar el testigo" a Clinton, quien ya ha hecho historia al convertirse en la primera mujer candidata a la Presidencia de EE UU.

"Esta noche hace 12 años desde que me dirigí a esta convención por primera vez", comenzó el presidente en alusión al discurso que dio en Boston en 2004, cuando era candidato a senador por Illinois, y que catapultó su carrera hasta obtener la presidencia.

"EE UU ya es grande y ya es fuerte. Y les prometo que nuestra fuerza, nuestra grandeza, no dependen de Donald Trump", exclamó. "Hoy me siento más optimista que nunca sobre el futuro de EE UU", dijo refiriéndose a la retórica apocalíptica de Trump. Asimismo, Obama se empleó a fondo para socavar las líneas maestras del discurso del candidato republicano. "El sueño americano es algo que ningún muro puede contener" afirmó alertando que la "democracia no funciona" si los ciudadanos comienzan a "demonizarse unos a otros".

Obama quiso recuperar el mensaje de "esperanza" que guió su primera campaña electoral y lo llevó hasta la Casa Blanca. Cuando llegaba al final de su alocución explicó que no hay que "temer al futuro", que hay que "darle forma, abrazarlo, como una sola persona, más fuertes juntos que cada uno por su lado". En estas, por sorpresa, salió la candidata al escenario y se abrazaron.

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