18 de julio de 2016
18.07.2016

El terrorista se hizo un "selfie" y pidió "más armas" por SMS antes de atentar

El tunecino preparó el ataque al detalle y tuvo apoyo logístico -Vació su cuenta bancaria, vendió su coche y dos días antes reconoció con el camión el paseo marítimo de Niza

18.07.2016 | 03:57
Un grupo de personas llora ante las flores depositadas en memoria de las víctimas en el Paseo de los Ingleses. // Efe

El autor de la masacre de Niza, en la que el jueves pasado asesinó a 84 personas e hirió a más de 300 con el camión con el que arrolló a una multitud, había preparado minuciosamente el golpe terrorista y tuvo apoyo logístico de varias de las personas que han sido detenidas.

La semana anterior al atentado, Mohamed Lahouaiej Bouhlel vació su cuenta, vendió su coche y declaró su radicalización a su entorno. Entre sus últimos movimientos bancarios se incluye una compra en internet de 24 euros bajo el nombre de Islam. Según algunos medios, habría enviado unos 100.000 euros a su familia en Túnez, pero no hay rastro de esa operación.

El tunecino se hizo un "selfie", que recibió su hermano, y un cuarto de hora después envío a uno de los ahora detenidos el mensaje: "Trae más armas, trae 5 a C". El SMS salió del móvil hallado en la cabina del camión donde el tunecino fue abatido tras atropellar a cientos de personas y donde estaba la pistola que utilizó contra los agentes.

Una pareja de albaneses fue detenida ayer por haberle proporcionado la pistola a través de otro de los arrestados. Está por ver si unos y otros conocían los planes criminales de Bouhlel. Los investigadores buscan pistas de otro SMS en el que el tunecino afirmaba que ya tenía "material". Seis personas están siendo interrogadas -su exmujer fue liberada ayer sin cargos- para aclarar el alcance de las complicidades en esta masacre, reivindicada por el Estado Islámico.

El tunecino alquiló el camión frigorífico cerca de Niza, se lo llevó de allí el lunes y, como se ha visto en las cámaras de vigilancia, circuló con él dos veces por el Paseo de los Ingleses, el martes y el miércoles, para reconocer el terreno. La masacre la perpetró el jueves por la noche justo cuando acababan los fuegos artificiales que habían reunido en esa avenida a unas 30.000 personas.

Para acceder a la zona dijo a los agentes que llevaba helados. Nadie comprobó la carga. Acto seguido, derribó una de las vallas de seguridad, evitó los coches de Policía que bloqueaban la calzada subiéndose a la acera y se lanzó a atropellar al mayor número de personas posible en un recorrido mortal de unos dos kilómetros zigzagueando. Tres policías alertados por radio le salieron al paso y encontraron a un hombre en moto que había tratado de detenerle en un gesto heroico. Bouhlel abrió fuego y los agentes respondieron con 27 disparos hasta que le neutralizaron.

Aunque el autor -de 31 años, padre de tres hijas y recientemente separado- no estaba fichado por los servicios secretos, las autoridades apuntaron pronto al carácter yihadista del atentado. La tesis se ha ido precisando con los días, primero con la reivindicación del EI, en la que consideraba a Bouhlel uno de sus "soldados". Un perfil que no encaja con la imagen que del tunecino tenían sus vecinos y allegados porque no seguía los preceptos del Islam, era mujeriego y bebedor. Su exmujer y uno de los detenidos aseguraron que se había alejado de todo eso, dejó barba y abrazó las tesis extremistas. Una tardía y repentina radicalización exprés, según el Gobierno.

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