El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, anunció hoy que ha ordenado al Organismo iraní de la Energía Atómica que inicie el proceso de enriquecimiento uranio al 20 por ciento.
En un discurso transmitido por la televisión estatal, el mandatario precisó que esa orden no significa que su país haya renunciado a la negociación.
Ayer mismo, el senador estadounidense Joe Lieberman amenazó a Irán durante la conferencia de seguridad celebrada en Munich con un ataque militar en el caso de que no ceda a las presiones de la comunidad internacional sobre su controvertido programa nuclear.
"Debemos decidirnos. O aplicamos duras sanciones económicas para que funcione la diplomacia o nos veremos ante una intervención militar", dijo el influyente senador en la Conferencia de Seguridad de Múnich en un debate sobre la situación en Oriente Medio.
Las autoridades iraníes volvieron a decepcionar por la opacidad de su programa nuclear durante la misma Conferencia, en la que no consiguieron salvar las reservas de Occidente, sino incrementar su recelo.
Pese a todo, el ministro iraní de Exteriores, Manucher Mottaki, aseguró en una rueda de prensa que el Gobierno de Irán defiende una política de "energía nuclear para todos y armas atómicas para nadie", tras elogiar el discurso del presidente estadounidense, Barack Obama, en Praga en el que propuso eliminar las armas de destrucción masiva del planeta.
Mottaki insistió en que es posible llegar "en un futuro cercano" a un acuerdo para el intercambio de combustible nuclear propuesto por el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, con el fin de cubrir la necesidades de su país para fines médicos.