AGENCIAS.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó este viernes de "fascistas" a los estudiantes que protestaron este jueves en la ciudad de Caracas y se mostró satisfecho con la gestión realizada por las fuerzas de seguridad del Estado para evitar la concentración, que había sido declarada ilegal.
"Pequeños grupos de fascistas, porque esos no son estudiantes, son fascistas (...) Son focos subversivos, violentos, llenos de odio, de rabia. Han destrozado buena parte de unas instalaciones del metro, querían llenar de violencia a Caracas pues no se los permitimos ni se lo vamos a permitir", declaró Chávez, en declaraciones recogidas por Globovisión. "Los estudiantes de verdad están en las aulas estudiando o protestando, pero pacíficamente", añadió el mandatario, que también felicitó a la Policía Metropolitana, la Guardia Nacional y a los cuerpos de inteligencia por su actuación.
Por otra parte, el Gobierno venezolano consideró inaceptables las últimas declaraciones del embajador de Estados Unidos (EEUU) en Brasil, Thomas Shannon, que opinó sobre asuntos internos del país que, según el Ejecutivo, "no son de su conocimiento" y suponen "una injerecia", según se podía leer en un comunicado oficial publicado por la Agencia Bolivariana de Noticias.
Chávez también anunció este viernes la creación del Dispositivo Bicentenario de Seguridad Ciudadana que entrará en funcionamiento el próximo 1 de marzo y cuyo objetivo es reducir los índices de criminalidad en nueve de los 23 estados del país y en la capital, ya que es en estas regiones donde se cometen el 75 por ciento de los delitos registrados.
El ataque de EEUU
Por otra parte, Hugo Chávez, afirmó que su Gobierno está "resuelto a impedir la violencia" en el país, supuestamente promovida por la oposición, y que por ello Estados Unidos lo "ataca" con críticas a su política de seguridad interna.
Estados Unidos "está a favor de generar la violencia en Venezuela", aseveró Chávez, al rechazar unas declaraciones hechas ayer por el embajador estadounidense en Brasil, Thomas Shannon, en las que pidió a Caracas "no reprimir" a los opositores y "abrir espacios para el diálogo político".
En declaraciones hechas durante una reunión ordinaria del Consejo de Ministros, celebrada en la sede del Ejecutivo, Chávez consideró que Shannon lanzó "sus dardos contra Venezuela" y que su Gobierno es atacado desde Washington porque está resuelto "a impedir la violencia".
El mandatario venezolano reiteró que los grupos de estudiantes opositores que se han manifestado en las calles de varias ciudades del país en las dos últimas semanas son "un foco de fascistas, subversivos, llenos de odio", que estarían "empujados por el imperialismo" parar tratar "de tumbar" a su Gobierno.
Chávez recordó su compromiso para combatir la inseguridad, que, según datos policiales, cobra la vida de unas 10.000 personas al año y que es el principal tema de preocupación de la población venezolana, según todos los sondeos.