AGENCIAS - MADRID
El embajador de España en Haití, Juan Fernández Trigo, pudo salvar la vida en el terremoto del pasado día 12 gracias a que un vehículo blindado que estaba aparcado en la planta baja de su residencia soportó parte del techo, evitando que cayera sobre él. Fernández Trigo pudo cobijarse entre los escombros del edificio, en un hueco de unos 40 centímetros de ancho, aunque sufrió heridas graves en un brazo, según relató ayer el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, en un encuentro con periodistas en Madrid.
El embajador podría haber muerto aplastado de no ser por que el blindaje del todoterreno soportó parte de la estructura del edificio de dos plantas, anexo al de la cancillería, que también resultó seriamente dañada. A los dos días del seísmo, Fernández Trigo fue evacuado desde Puerto Príncipe al hospital de la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) para ser atendido de las heridas en el brazo y en la cabeza. Desde Guantánamo, se le trasladó a Miami y luego de varios días de tratamiento ya se encuentra en Madrid para proseguir la rehabilitación, según De Laiglesia.
El secretario de Estado informó de que el anterior embajador de España en Haití, Paulino González Fernández-Corugedo, se encuentra en Puerto Príncipe para cubrir la vacante.
Por otra parte, España tendrá que buscar nuevas sedes para su Embajada y otros edificios que tenía en Haití después de que el terremoto los destruyera totalmente, informó De Laiglesia, quien señaló que la localización de unas nuevas infraestructuras o el inicio de eventuales obras de reconstrucción constituyen un objetivo "a medio plazo".