AGENCIAS - WASHINGTON
El acercamiento entre Estados Unidos y Cuba propiciado con la llegada de Barack Obama a la Presidencia norteamericana podría verse amenazado de confirmarse un nuevo incidente entre ambos países. Según publica el diario New York Times, las autoridades cubanas detuvieron el pasado 5 de diciembre a un trabajador estadounidense contratado por la Casa Blanca para distribuir equipos de telecomunicaciones en La Habana, entre ellos, ordenadores portátiles, teléfonos móviles y otros equipos tecnológicos.
El ciudadano norteamericano, cuya identidad no fue revelada, trabaja para la empresa Development Alternatives, con sede en Bethesta (Maryland), y entró en el país con visado de turista y todos los papeles en regla. Aunque el diario atribuye la información a fuentes de la Administración estadounidense lo cierto es que, hasta el momento, no ha habido confirmación oficial de estos hechos por parte de ninguno de los dos países.
Los funcionarios de la Sección de Intereses de EEUU en La Habana, según relata el Times, están esperando la autorización de las autoridades cubanas para obtener acceso consular al detenido. La detención y "las circunstancias misteriosas" que la rodean, como recuerda el diario, "amenazan con suscitar de nuevo tensiones" entre los dos países, en un momento en el que ambos estaban precisamente tratando de abrir nuevos canales de diálogo tras años de enfrentamientos y tensiones.
Los funcionarios estadounidenses citados por el New York Times señalaron, no obstante, que se sienten "alentados" por el hecho de que las autoridades cubanas no hayan hecho publicidad del arresto, y expresaron su esperanza en que el detenido pueda ser puesto en libertad sin suscitar un gran revuelo.
La noticia publicada por el Times se produce en un momento delicado para el futuro de las relaciones entre EEUU y Cuba y pocos meses después de que la Administración Obama abriera nuevos canales de entendimiento con el régimen cubano. El pasado abril, de hecho, el presidente de estados Unidos decidió permitir a los cubanoamericanos visitar a sus familiares sin límite temporal o frecuencia, levantar las restricciones al envío de paquetes humanitarios y remesas, aumentar las comunicaciones hacia la isla e incrementar las negociaciones para buscar y poner en marcha servicios de telefonía destinados a Cuba, informa Efe.
Después de esos primeros gestos de Washington hacia la isla, ambos países también habín retomado en los últimos meses el diálogo sobre otros asuntos, entre ellos, los flujos migratorios y la reactivación del servicio postal.