AGENCIAS - BRUSELAS/WASHINGTON
La OTAN pidió ayer más tropas a todos sus miembros para acompañar el nuevo esfuerzo anunciado por EE UU en Afganistán y poder dar un "empujón final" a la misión en ese país de forma equilibrada entre ambos lados del Atlántico. La Alianza espera reunir "al menos" 5.000 soldados más, que se sumarán a los 30.000 nuevos militares estadounidenses que Barack Obama anunció que se desplegarán en el plazo récord de seis meses.
En la madrugada de ayer, el presidente norteamericano dio a conocer en West Point su nueva estrategia para la guerra contra los talibanes; un conflicto que, después de ocho años, y con la ayuda de los refuerzos, Obama confía en poder encarrilar en sólo 18 meses, ya que, según anunció también el mandatario, Washington empezará a retirar tropas a mediados de 2011.
El enviado especial de EE UU para Pakistán y Afganistán, Richard Holbrooke, aseguró ayer en Bruselas, donde se reunió con representantes europeos, que su país no pedirá a sus aliados el envío de tropas adicionales a Afganistán y que estará satisfecho con "cualquier aportación". "Esto no es únicamente una guerra de Estados Unidos", había afirmado antes el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, a las pocas horas del discurso de Obama, una prueba de la coordinación entre la Alianza Atlántica y Washington en este asunto.
El político danés anunció el resultado de varias semanas de consultas con los países más proclives a incrementar sus contingentes, y afirmó que a lo largo de 2010 se enviarán "al menos 5.000 soldados... y probablemente algunos militares más".
Varios aliados anunciaron ya el envío de más soldados, como Reino Unido (500), Polonia (600) o Eslovaquia (unos 250). Pero otros esperarán a la conferencia internacional sobre Afganistán del 28 de enero en Londres, a fin de explicar a sus ciudadanos la necesidad de implicarse más en el país centroasiático. Alemania, Italia y Francia figuran en este grupo que no concretará su decisión hasta finales de enero. En cuanto a España, el contingente podría aumentar en unos 200 militares y superar los 1.200 si Zapatero aprueba los planes de Defensa.