AGENCIAS - WASHINGTON
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considera que “nadie se ofendería” si a los responsables de los atentados del 11-S, que serán juzgados en Nueva York, y, en concreto, al cerebro de los ataques, Khalid Sheik Mohammed, se le aplica la pena capital.
En una entrevista concedida a la cadena MSNBC durante su gira por Asia, Obama se refirió a la polémica que ha creado la decisión de trasladar a los responsables de los ataques, para ser juzgados en cortes civiles.
“No creo que nadie se ofenda si (Sheik Mohammed) es condenado y posteriormente se le aplica la pena de muerte”, apuntó.
Tras hacer este comentario, aclaró que no estaba prejuzgando el resultado de los juicios que tendrán lugar en Nueva York. “Lo que quiero decir es que la gente no se ofenderá si ésta (la imposición de la pena capital) es el resultado” del juicio.
Obama concluyó el miércoles en Seúl su gira asiática y, tras reunirse con el presidente de Corea del Sur, Lee Myung Bak, llamó a Corea del Norte e Irán a aceptar las ofertas internacionales y advirtió que, en el caso de Teherán, las potencias ya preparan “consecuencias” si el régimen persiste en su actitud.
Irán, dijo, no da señales de querer aceptar las propuestas internacionales. Por lo tanto, avanzó Obama, Washington y sus aliados del grupo –Reino Unido, Francia, Alemania, China y Rusia– “estamos abordando consecuencias” para Teherán.
Derechos humanos
Por otra parte, Obama aseguró ayer a la bloguera cubana Yoani Sánchez que quiere para la isla “un mayor respeto a los derechos humanos y a las libertades políticas”, según publicó en su bitácora “Generación Y”.
En respuesta a un cuestionario que le envió Sánchez, el mandatario también dice que es partidario del diálogo directo con el Gobierno de Raúl Castro, pero que no quiere “hablar por hablar”.
“Llevo tiempo diciendo que es hora de aplicar una diplomacia directa. En el caso de Cuba–aclara Obama–, el uso de la diplomacia debería resultar en mayores oportunidades para promover nuestros intereses.