AGENCIAS - NUEVA YORK-TOKIO
El presunto cerebro de los atentados del 11-S, Jalid Sheij Mohamed, y otros cuatro implicados en los ataques de 2001 en Nueva York y Washington, serán trasladados desde el campo de internamiento de Guantánamo a Nueva York para ser juzgados por un tribunal civil, el del Distrito Sur de Nueva York.
Este tribunal se encuentra cerca del lugar donde se levantaban las dos torres gemelas del World Trade Center destruidas por los terroristas en el atentado que costó la vida a más de 3.000 personas. Los otros cuatro sospechosos incluidos en el procesamiento son Walid bin Atash, Ramzi Bin al Shibh, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa al Hawsawi.
"Tras ocho años de retraso, los presuntamente responsables de los atentados del 11-S se enfrentarán finalmente a la justicia", subrayó el fiscal general estadounidense, Eric Holder, quien precisó que la fiscalía solicitará la pena de muerte para todos ellos. "Estos fueron crímenes extraordinarios por lo que solicitaremos las penas máximas", afirmó Holder.
El fiscal general dijo que los detenidos serán trasladados desde Guantánamo a EE UU tras cumplir todos los requisitos legales, incluidos los 45 días de aviso e informe al Congreso, y tras haber consultado a las autoridades estatales y locales.
Los cinco serán encarcelados en unidades de máxima seguridad de Nueva York que ya han acogido a otros presuntos terroristas y una vez se presenten cargos federales contra ellos, se retirarán los cargos militares pendientes, borrando de esta manera los últimos intentos de la administración Bush de juzgar a los terroristas con tribunales especiales que funcionasen al margen del ordenamiento jurídico de Estados Unidos. Desde Tokio, el presidente Obama garantizó que el enjuiciamiento en territorio de EE UU será de "una justicia escrupulosa".
Holder también anunció que otros cinco internos de Guantánamo serán juzgados por comisiones militares, entre ellos Abdelrahim al Nashiri, acusado de ser el cerebro al buque de guerra "USS Cole" en Yemen en 2000. La causa de este diferente tratamiento está en que el objetivo de estos últimos terroristas fue de carácter militar. Las comisiones militares se instalarían en Estados Unidos y no en Guantánamo, como pretendía Bush, lo que les obligará a sujetarse estrictamente al ordenamiento jurídico.
En todo caso, informó el diario "The Washington Post", las acusaciones tanto contra Sheik Mohamed como contra Al Nashiri se verán complicadas por el hecho de que parte de sus confesiones fueron logradas con la técnica del ahogamiento simulado, prohibida por Obama, lo que sin duda será aprovechado por sus defensas.
Dimisión del consejero
El anuncio de los juicios coincidió con el de la dimisión del consejero legal de la Casa Blanca, Gregory Craig, encargado del cierre de la prisión de Guantánamo. La partida se rumoreaba desde hace semanas, después de que altos funcionarios indicaran que Craig había dejado de ser el principal responsable del cierre del campo.
Craig fue uno de los principales asesores de Obama durante la campaña electoral, donde se mostró muy crítico contra la entonces rival del senador y actual secretaria de Estado, Hillary Clinton. Como consejero legal de la Casa Blanca se hizo cargo del proceso de cierre de Guantánamo, que debería estar concluido, según prometió Obama, el próximo 20 de enero, fecha que la propia Casa Blanca estima ahora improbable que se cumpla.