AGENCIAS - SEÚL
Barcos militares de las dos Coreas se enfrentaron ayer a cañonazos en las conflictivas aguas del Mar Occidental en su primer choque naval en siete años, que acerca a los dos rivales de nuevo al conflicto. Corea del Norte juzgó una "grave provocación armada" el suceso, mientras su vecino del sur lo tachó de "intrusión marítima" y llamó a su Ejército a reaccionar con firmeza, pero también con calma, "para que la situación no se deteriore".
Según Seúl, un patrullero norcoreano se adentró más de un kilómetro en aguas surcoreanas y, al avistarlo, un barco militar de Seúl hizo varios disparos de advertencia, a los que el buque norcoreano respondió "atacando directamente". En una versión diferente, Pyongyang aseguró que el patrullero volvía de una misión de reconocimiento cuando "barcos de guerra" surcoreanos le alcanzaron y "perpetraron la grave provocación".