AGENCIAS - BERLÍN
Berlineses y turistas, abrigados y provistos de paraguas, se ehcaron a la calle para presenciar en directo los actos conmemorativos, que culminaron a última hora de la tarde de ayer con el derribo de un muro simbólico hecho con piezas de dominó gigantes y con fuegos artificiales.
Fue el ex presidente de Polonia y Premio Nobel de la Paz, Lech Walesa, el encargado de poner en marcha la operación de derribo del dominó gigante. Walesa, en tanto que representante del país donde empezó a resquebrajarse el Telón de Acero y ex líder del sindicato Solidarnosch, tuvo el honor de dar el primer empujón a una de las mil piezas que forman el dominó de 1,5 kilómetros por el centro de la capital alemana.
El político polaco hizo la simbólica acción desde la sede el Parlamento federal, el Reichstag, mientras que en otro extremo del tramo con las piezas se reservó el cometido al presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Barroso.
Unos minutos antes, bajo la Puerta de Brandeburgo, la canciller Angela Merkel había recordado la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, como el día de la "victoria de la libertad". Merkel presidió la "Fiesta de la Libertad", acompañada de los presidentes de Rusia y Francia, Dmitri Médvedev y Nicolas Sarkozy, el primer ministro británico, Gordon Brown, y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, mientras que el presidente Barack Obama envió un mensaje vídeo.
Además, otro de los momentos más señalados del día fue el protagonizado por la canciller alemán, Angela Merkel, el ex dirigente soviético, Mijail Gorbachov y el ex presidente polaco Lech Walesa, cuando cruzaron juntos el puente situado en Bornholmer Strasse, donde hace veinte años se encontraba uno de los puestos de control del Muro de Berlín y que fue el primero que se abrió tras el anuncio, por error, de que los berlineses podían cruzar libremente a la parte occidental.
Durante todo el día se llevaron a cabo una colección de manifestaciones festivas, que comenzaron, por la mañana, con una misa.