AGENCIAS - TEGUCIGALPA
El derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya dio ayer por fracasado el acuerdo alcanzado una semana antes entre el Gobierno golpista y sus propios representantes para poner fin a la crisis política que vive el país, después de que Roberto Micheletti anunciara anteanoche la creación de un Gobierno de unidad y reconciliación presidido por él y sin representantes del mandatario depuesto.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, instó a las partes a cumplir el Acuerdo Tegucigalpa-San José “sin más subterfugios” y recalcó que el Gobierno de unidad debe estar encabezado por Zelaya.
Insulza instó a Zelaya y a Micheletti “a ponerse de acuerdo” y deploró la interrupción del proceso de aplicación del acuerdo. Para dar más énfasis a sus palabras, Insulza se refirió en el comunicado a Zelaya como “presidente” y a Micheletti como “señor”.
Pronunciamiento
En este sentido, el diplomático chileno urgió al Congreso hondureño a pronunciarse sobre el quinto punto del Acuerdo Tegucigalpa-San José, que establece que debe ser el Legislativo el que decida sobre la restitución de Manuel Zelaya.
Es “indispensable que el Congreso Nacional de Honduras emita su pronunciamiento sobre el punto pendiente del Acuerdo de San José relativo a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual periodo gubernamental, el 27 de enero de 2010”, indicó Insulza.
Por su parte, Zelaya dio este jueves por fracasado el acuerdo alcanzado una semana antes entre el Gobierno “de facto” y sus propios representantes para poner fin a la crisis política que vive el país desde el golpe de Estado del pasado 28 de junio, después de que el mandatario interino, Roberto Micheletti, anunciara la creación del Gobierno de unidad.
“Nuestro trabajo y nuestro esfuerzo se ve hoy boicoteado precisamente con las aspiraciones del señor Micheletti al querer presidir él el Gobierno de Unidad y de Reconciliación”, lamentó Manuel Zelaya.