EFE
El primer ministro de Portugal, el socialista José Sócrates, presentó hoy ante el Parlamento portugués su programa de Gobierno, en el que dijo que tienen cabida la "ambición" y una "estrategia de modernización de quien no se resigna ni conforma".
Sócrates abrió el debate sobre su programa en la Asamblea de la República, una discusión que se prolongará hasta mañana, en una situación de mayoría relativa tras las elecciones legislativas del pasado 27 de septiembre que le otorgaron 97 diputados, frente a los 81 de su principal rival, el Partido Social Demócrata.
En su primera comparecencia en el Parlamento en esta nueva legislatura, el primer ministro advirtió a la oposición de que "quien gobierna es el Gobierno" aunque mostró su "entera disponibilidad para cooperar" con el resto de fuerzas políticas.
En su intervención, el jefe de Gobierno destacó que el programa que hoy presenta es "el programa electoral del Partido Socialista", ya que ésta es la forma de "garantizar el respeto integral de la voluntad de los electores".
"Los partidos de la oposición, en el momento en el que optaron por rechazar cualquier forma de diálogo en términos de compromiso para la estabilidad gubernamental, se auto-excluyeron de cualquier contribución al programa de Gobierno", manifestó Sócrates.
Entre los principales objetivos en la segunda legislatura al frente del Ejecutivo, Sócrates destacó que se encuentra el combate a los efectos de la crisis económica internacional y aseguró que continuará adelante con el tren de alta velocidad, que conectará Lisboa y Madrid, así como con el nuevo aeropuerto de Lisboa.
"Haremos más inversión modernizadora de nuestras infraestructuras de transportes que nuestro país exige. Esto significa, sobre todo, avanzar con la líneas de alta velocidad -Lisboa/Madrid y Lisboa/Oporto/Vigo- y comenzar la construcción del nuevo aeropuerto de Lisboa", declaró Sócrates.
El dirigente socialista también insistió en la inversión en las energías renovables, así como la modernización escolar y la construcción de equipos sociales y de sanidad.
El primer ministro reconoció que Portugal atraviesa una situación difícil y aseguró que su Gobierno no va a dar la espalda, sino que propone un "nuevo rumbo".
En esta línea, el jefe de Gobierno adelantó que aumentará este año las pensiones de jubilación de hasta 630 euros en un 1,25 por ciento y las que no alcancen los 1.500 un 1 por ciento.
Además, avanzó que creará un nuevo fondo de 250 millones de euros para pequeñas y medianas empresas que se destinará a apoyar "operaciones de capital de desarrollo de las pymes en el mercado interior y en el internacional".
Entre las propuestas más polémicas que mantiene en su programa el Ejecutivo de Sócrates figura la ley para el matrimonio homosexual y la apuesta en las grandes obras públicas, criticada por la situación de endeudamiento en la que se encuentra Portugal.
El Partido Socialista (PS) portugués perdió en septiembre la mayoría absoluta parlamentaria pero ganó las elecciones legislativas con el 36,5 por ciento de votos frente al 29 de su mayor rival, el centro derechista Social Demócrata.