EFE - ISLAMABAD
Una treintena de personas perdieron ayer la vida en un nuevo atentado suicida registrado en Pakistán, donde el empeoramiento de la seguridad ha llevado a la ONU a reducir al mínimo su personal en las conflictivas zonas tribales.
El atentado ocurrió delante de una oficina bancaria junto al hotel Shalimar, en una concurrida vía de Rawalpindi -ciudad cercana a Islamabad- y a menos de 500 metros del cuartel general del Ejército de Pakistán.
En la explosión perdieron la vida 34 personas y resultaron heridas otras 32, dijo al canal Geo un portavoz de los servicios de rescate, que comenzaron a buscar víctimas entre los escombros y trasladar heridos a los hospitales. El jefe de la Policía de Rawalpindi, Rao Iqbal, afirmó, por su parte, en declaraciones al canal Dawn que el ataque causó la muerte de 30 personas y heridas a 45 más.