JUAN CARLOS BARRENA - BERLÍN
La canciller alemana, Angela Merkel, gobernará la proxima legislatura en alianza con los liberales, tras deshacerse en las urnas del Partido Socialdemócrata (SPD), su socio hasta ahora en la gran coalición, al que los electores castigaron con el peor resultado de su historia.
"Hemos logrado nuestro objetivo de obtener una mayoría estable y de poder formar gobierno con los liberales", dijo Angela Merkel, poco más de una hora después del cierre de los colegios electorales ante sus seguidores, que la recibieron con vítores y ovaciones en la sede central de la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU).
La Unión -la CDU más su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)- de Merkel consiguió sumar mas de un 33,9 por ciento de votos en las legislativas alemanas y cedió un 1,3 menos frente a los comicios anteriores.
Aparatosa caída
Mientras el SPD, partido de historia centenaria, sufrió una caída de mas de 11 puntos hasta situarse sobre un 23 por ciento, por debajo incluso de los sondeos de las últimas semanas y tras registrar la mayor caída porcentual sufrida nunca en Alemania por un partido entre dos elecciones generales sucesivas.
"Es un día amargo y una derrota amarga, no hay modo de embellecer eso", dijo el candidato del SPD y ministro de Exteriores saliente, Frank-Walter Steinmeier, quien admitió sin tapujos la abultada derrota sufrida, anunció una "dura oposición" parlamentaria y llamó a los jóvenes a devolver al partido su gloria perdida.
El triunfador de la jornada ha sido el Partido Liberal (FDP) a las órdenes de Guido Westerwelle, que ha subido casi 5 puntos hasta situarse en el 14,5 por ciento de votos.
Tras tres legislaturas en la oposición, Westerwelle, virtual vicecanciller y probable nuevo ministro de Exteriores, declaró ante sus entusiasmados seguidores que su partido "está listo para gobernar" y asumir esa responsabilidad.
Con ello, la Unión y el FDP recuperan la tradicional alianza de centro-derecha que ya gobernó Alemania durante 16 años en los años 80 y 90 del siglo pasado a las órdenes del cristianodemócrata Helmut Kohl, y anteriormente, bajo Konrad Adenauer.
La Unión y los liberales sumarán en el Bundestag unos 320 escaños, según los calculos provsionales de los analistas, una sobrada mayoría, frente a los menos de 300 escaños que se calcula sumarán los partidos en la oposición.
Las elecciones legislativas han confirmado además la tendencia a la baja de las dos grandes formaciones históricas alemanas, la Unión y el SPD, que hasta la reunificación alemana sumaban cerca del 80 por ciento de los votos y en estos comicios superan escasamente un 55 por ciento.
De las pérdida de votos, sobre todo de los socialdemócratas, se ha beneficiado el partido de La Izquierda, que auna a una ala disidente del SPD y los poscomunistas de la RDA, al lograr mas de un 12 por ciento de votos y conseguir el mejor resultado de su corta historia.
Pero también han ganado porcentajes los Verdes, con algo mas del 10 por ciento de votos, si bien ni unos ni otros han logrado su objetivo de impedir una coalición de centro-derecha.
Incluso el debutante Partido Pirata obtuvo un meritorio 2,1 por ciento de votos, insuficiente para alcanzar escaños -el mínimo es el 5 por ciento-, pero convertido así en el mayor entre los extraparlamentarios.