EFE
Las pruebas de misiles en Irán tienen lugar en un momento de creciente tensión entre este país y la comunidad internacional a causa de los nuevos descubrimientos sobre el desarrollo del sospechoso programa nuclear iraní.
El viernes, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acompañado por su colega francés, Nicolás Sarkozy, y el primer ministro británico, Gordon Brown, denunció que el régimen de Teherán construye "de forma clandestina" una nueva planta de enriquecimiento de uranio.
Irán admitió que edifica la nueva instalación, que al parecer estaría ubicaba bajo una colina cerca de la ciudad santa chií de Qom, a unos 150 kilómetros al suroeste de la capital. Sin embargo, negó que haya violado las normas internacionales, ya que informó sobre su existencia el pasado 21 de septiembre al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
En activo dentro de 18 meses
Según el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, aún quedan unos 18 meses para que la nueva planta entre en funcionamiento.
EEUU, secundado por Rusia y China, ha exigido que se permita la inspección de la nueva instalación en los próximos tres meses, plazo máximo que Irán también tiene para responder a otras dudas que se desprenden de su programa nuclear civil.
Teherán ha respondido que está dispuesto a permitir la visita, pero solo de los inspectores del OIEA, único organismo con el que está dispuesto a coordinar las inspecciones.