AGENCIAS - VIENA/NUEVA YORK
Irán reveló ayer la existencia en el país de una hasta ahora desconocida segunda planta de enriquecimiento de uranio. EE UU, Francia y el Reino Unido advirtieron al régimen iraní de que la planta es "un desafío directo" a la comunidad internacional, y exigieron de modo tajante inspecciones "exhaustivas".
"Puedo confirmar que el 21 de septiembre Irán informó a la AIEA, en una carta, de que una nueva planta piloto de enriquecimiento (de uranio) está en construcción en el país", aseguró el portavoz de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, Marc Vidricaire.
En esa corta misiva dirigida al director general de la AIEA, Mohamed El Baradei, Irán asegura que "dará más información complementaria de forma apropiada y a su debido tiempo", indicó el portavoz, que, sin entrar en detalles sobre la carta, dijo que la AIEA "entiende que ningún material nuclear ha sido introducido en la instalación".
Esta revelación se produce antes de que, el jueves próximo, representantes iraníes y del Grupo 5+1 se reúnan en Ginebra para retomar el diálogo. La ocultación, hasta ahora, de una segunda planta puede terminar de convencer a Rusia y China de que es necesario endurecer las sanciones, sobre todo tras el acercamiento logrado entre Moscú y Washington a costa de la retirada del escudo antimisiles.
Ese endurecimiento de las sanciones planeó ayer sobre la corta pero contundente intervención que protagonizaron en Pittsburgh los mandatarios de EE UU, Francia y el Reino Unido, poco después de difundirse la noticia. Los tres líderes aseguraron, en un lenguaje inusualmente duro, que Irán debe cooperar con las inspecciones "por completo y de manera sustancial".
Barack Obama recordó que "no es la primera vez que Irán oculta información sobre su programa nuclear", en alusión a la otra planta, en Natanz, dada a conocer en 2002. Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, advirtió de que "si en diciembre no hay un cambio profundo en los líderes iraníes, habrá que adoptar sanciones". "Hasta aquí hemos llegado", dijo Gordon Brown.
La instalación secreta se encuentra cerca de la ciudad de Quom, camuflada en el interior de una montaña, informaron funcionarios estadounidenses bajo la condición de anonimato, y cuenta con 3.000 centrifugadoras, una cantidad insuficiente para enriquecer uranio con fines civiles pero sí bastante para fabricar una o dos bombas atómicas al año, según estas fuentes.