EFE
Los militares fallecieron el pasado jueves tras estallar un coche bomba al paso de sus dos vehículos blindados ante las dependencias de la Policía próximas a la embajada de Estados Unidos en la capital afgana, una acción terrorista que sesgó la vida además de diez civiles y dejó heridos a otros cuatro soldados italianos.
El atentado ha reabierto en Italia el debate sobre la presencia de las tropas en Afganistán, sobre todo en el seno de la coalición de Gobierno, en la que han surgido varias voces como la del líder de la Liga Norte (LN), Umberto Bossi, que ha pedido la vuelta de los militares en Navidad.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirmó el mismo día del atentado que deseaba que sus militares pudieran volver a casa lo antes posible, pero que esa retirada nunca se haría de un modo unilateral, sin el consenso de los otros países presentes en la zona.
Con las víctimas del pasado jueves, ascienden a 20 los militares de Italia muertos desde 2004 en Afganistán, donde la presencia de soldados italianos se cifra en 3.200, tras el reciente aumento de 400 aprobado para el periodo de las elecciones presidenciales del país asiático.