EUROPA PRESS - JERUSALÉN
El ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, aprobó ayer la construcción de 455 nuevas viviendas en los asentamientos judíos de Cisjordania a pesar de las peticiones del Gobierno de EE UU para que se congelen este tipo de actividades con el objetivo de abrir un nuevo proceso de paz.
El negociador palestino, Saeb Erekat, denunció que con esta medida Israel ha optado por "frustrar los esfuerzos" norteamericanos. Mientras, el enviado del presidente Barack Obama viajará a la región para seguir intentando que Benjamin Netanyahu cierre una moratoria que favorezca el proceso de paz.
Barak ha dado su visto bueno a las nuevas obras y también a las de un centro deportivo así como un plan para levantar una nueva escuela en estas colonias, la mayoría situadas cerca de Jerusalén y en el valle del Jordán, según la prensa israelí.
El Gobierno de Netanyahu tiene que lidiar en dos frentes que le vienen presionando desde su toma de posesión. Así, mientras anuncia la construcción de más viviendas, sigue negociando una moratoria sobre un cese temporal de asentamientos para favorecer una reunión entre Netanyahu, Obama y el presidente palestino en Washington.