EUROPA PRESS/EFE - LONDRES/GINEBRA
Familiares de víctimas del Ejército Republicano Irlandés (IRA) han acusado al Gobierno británico encabezado por el primer ministro, Gordon Brown, de haber renunciado a presionar a Libia para que pague compensaciones por haber proporcionado armas y explosivos al grupo armado a cambio de beneficios para empresas británicas en el floreciente negocio de los hidrocarburos libios, según recogen los medios británicos.
Sin embargo, fuentes del número 10 de Downing Street declinaron presionar a Libia en esta cuestión por no considerarlo "apropiado", a pesar de que el Gobierno libio ha pagado compensaciones por el atentado contra un avión de la compañía estadounidense Pan Am en el que murieron 270 personas en 1988, la mayoría norteamericanas.
El secretario para la Infancia, Ed Balls, reconoció que las empresas británicas han presionado al Gobierno para facilitar los negocios con Libia, aunque insistió en que no hay pruebas de que esta presión haya influido en la política gubernamental. "Nadie dice ni siquiera en el caso de esas compensaciones el comercio, el petróleo o la economía hayan sido un obstáculo para hacer lo correcto", dijo en declaraciones a la BBC.
Sin embargo, la oficina de Brown hizo pública el pasado mes de octubre una carta del propio primer ministro dirigida a Jason McCue, abogado de víctimas del IRA, en la que aseguraba que el Gobierno no "considera apropiado entrar en una discusión bilateral con Libia al respecto". Libia, explica Brown, "se opondría firmemente a reabrir la cuestión".
Esta información se suma a las que apuntan a que el Gobierno británico decidió entregar este verano a Libia a Abdelbaset Al Megrahi, condenado por el atentado de Lockerbie que costó la vida a 270 personas en 1988, para no comprometer su relación con Libia, en el ámbito comercial y petrolero.
En una entrevista publicada este sábado por el "The Daily Telegraph", el ministro de Justicia, Jack Straw, admitió que cuando el Gobierno consideró en 2007 por primera vez incluir a Al Megrahi en un acuerdo con Libia sobre repatriación de presos los intereses comerciales ya fueron considerados un factor crucial.
Por otra parte, el viceministro libio de Asuntos Exteriores, Jaled Kaim, negó que su Gobierno hubiera prometido al de Suiza que los dos ciudadanos suizos retenidos en Trípoli podrían retornar a su país antes de comienzo de septiembre. En una entrevista que publica ayer domingo el diario "NZZ am Sonntag", Kaim dice que Libia jamás se comprometió a ello con el presidente suizo, Hans Rudolf Merz, en la última visita que éste realizó para intentar resolver la actual crisis.